Abrió un merendero en el barrio Padre Varela

El espacio comenzó a funcionar el sábado en una vivienda particular. Los impulsores de la propuesta reclaman la ayuda del municipio para la puesta en marcha de un comedor.
El sector del barrio Padre Varela más alejado de la zona céntrica padece muchas necesidades. Cuando por la calle Rivadavia se cruza el contaminado arroyo Gutiérrez, el olvido estatal se hace todavía más evidente.

En ese lugar, poblado de pastizales y calles de tierra en mal estado, la ayuda municipal es una rara excepción. Con el propósito de mitigar esas falencias, el sábado comenzó a funcionar el merendero "Sebastián", impulsado por la Coordinadora de Trabajadores Desocupados (CTD) Aníbal Verón.

La iniciativa se puso en marcha en la vivienda particular de una vecina, conocida en el barrio como "la Doña Montenegro", quien durante varios años asistió a los chicos del vecindario mediante un comedor que debió cerrar por falta de ayuda estatal.

En Luján, la CTD está integrada por un grupo de jóvenes militantes que hasta hace poco tiempo formaban parte de la agrupación MPR Cimarrones, un espacio cuyo hilo conductor era el nacionalismo popular revolucionario.

"Participamos de la Constituyente Social, en Jujuy, donde nos contactamos con la gente de Quebracho. A partir de ahí se produjo un distanciamiento y nosotros decidimos empezar a trabajar en el frente de desocupados de Quebracho, que es la CTD Aníbal Verón. Ahí continuamos el trabajo que ya veníamos realizando en el barrio Padre Varela, en la parte del fondo, cruzando el arroyo Gutiérrez", explicó a este medio Juan Acotto.

El nombre del merendero recuerda al hijo de la señora que presta su casa como espacio físico de la iniciativa. Por el momento, la propuesta se sostendrá con donaciones de particulares y con la mercadería que la CTD a nivel central envía a sus respectivas organizaciones de base.

Acotto aprovechó para agradecer el aporte realizado por la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) y la empresa alimenticia Supay.

"No tenemos nada fijo, lo único que tenemos fijo es la leche. El resto son donaciones que tratamos de ir consiguiendo. Por eso nuestra exigencia al municipio", agregó el joven.

La anfitriona, por su parte, recordó que durante el tiempo que funcionó el anterior comedor, "lo único que me daba (el Estado) era la mercadería. Después me la cortaron y empecé a hacer ferias y bingos para poder abastecer el comedor. En ese momento venían cerca de 30 chicos. Yo les daba la cena los martes y jueves, y los otros tres días la leche".

RECLAMOS AL GOBIERNO

Hace dos meses, la CTD realizó una marcha al municipio con el propósito de reclamar la entrega de mercadería necesaria para la puesta en marcha de un comedor. En aquella oportunidad, desde el Departamento Ejecutivo se garantizó, de palabra, la entrega de una serie de productos alimenticios. Sin embargo, la promesa nunca bajó al barrio Padre Varela. Tampoco se concretó el armado de una cooperativa de trabajo, en el marco del plan Agua + Trabajo que coordina el Ente Nacional de Obras Hídricas y Saneamiento Ambiental (ENOHSA).

"Supuestamente estaba todo encaminado. Les presentamos un pedido con once puntos. Nos dijeron que sí a todos e inclusive nos habían ofrecido una cooperativa de trabajo para 16 personas. Dejaron 16 personas plantadas. Se anotaron, presentaron todos los datos y después todo quedó en la nada. Tuvimos una serie de reuniones posteriores y no se resolvió nada", se quejó Acotto.

Un relevamiento realizado por la organización indica que más de 100 personas del vecindario asistirían al comedor y unas 70 al merendero abierto el sábado.

OLVIDADOS

"La Doña" considera que ella y sus vecinos viven en un barrio olvidado, "especialmente de este lado del arroyo Gutiérrez".

"Parece que no existimos. Llamás un remís a la noche y no entra. Ahora estamos pidiendo la luz, y nos hicieron un mejorado que ayudó un poco a mejorar el mal estado de los caminos. Queremos una mejoría, especialmente para los chicos. Que al menos nos tengan en cuenta. Tenemos problemas con la tensión eléctrica. Es muy inestable. A mí, por ejemplo, me quemó una heladera", dice la señora que todavía apuesta al trabajo comunitario.

En plena época electoral, la vecina explica que "los políticos no vienen al barrio. Aparecen en épocas de elecciones. Vienen, nos prometen cosas y después se olvidan y no vuelven más".

Según Acotto, el trabajo de la CTD también apuntará a canalizar los reclamos vecinales con el propósito de "mejorar la calidad de vida de los vecinos". Sobre las falencias del vecindario, destacó que "es un barrio sin pavimento, sin luz, con problemas de contaminación por el arroyo Gutiérrez, y con necesidad de comedores y merenderos".

"El municipio apuesta a cerrar los comedores cuando realmente todavía hacen falta. A partir de la asunción de esta intendenta cortaron la asistencia a los comedores con la excusa y la mentira que no hacen falta. La realidad que uno ve indica otra cosa", agregó.

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