Se abrió el debate por la reforma al Código de Contravenciones

La idea de modificar normas que rigen las conductas de convivencia urbana abrió el debate. Algunos artículos de la iniciativa generan polémica. Desde el oficialismo hablan de sanciones que servirán para prevenir delitos. Opositores critican la posible aplicación.
Si bien desde el Ejecutivo bonaerense sostienen que el anteproyecto aún se encuentra en una etapa de estudio, airadas voces políticas se alzan en torno a la idea de reformar el Código Contravencional de la provincia.

Así, mientras la problemática de la inseguridad se instaló en la opinión pública como uno de los mayores reclamos a los gobernantes, posiciones a favor y en contra se suman a una propuesta parlamentaria que redundaría en un cambio de normas para regir sanciones sobre conductas de convivencia urbana.

Sin embargo, cuestiones de aplicación, jurisprudencia, constitucionalidad y supuestos paliativos a la violencia social se ubican en el centro del debate.

Cabe recordar que días atrás fue el gobernador Daniel Scioli quien anunció la presentación a la brevedad de un proyecto de modificación del actual Código Contravencional (Ley 8.031), que data de 1973.

Fue entonces que de inmediato algunos sectores comenzaron a deslizar críticas, principalmente, porque consideran que la nueva reglamentación podría otorgar mayor poder a la policía y, además, se abriría la posibilidad de reprimir o declarar infracción a los cortes de calle y rutas; a quienes lleven el rostro tapado o atenten de algún modo contra la autoridad.

En ese marco de adhesiones y oposiciones, un párrafo del anteproyecto describe los denominados "nuevos comportamientos urbanos amenazantes", que "ponen en riesgo la seguridad de las personas" y "son preparatorios de la comisión de delitos".

En ese sentido, se solicita más rigor en la prevención de quienes, de manera amenazante, oculten su rostro, obstruyan la libre circulación; compren un objeto de valor a un menor; merodeen próximos a bienes o personas; exijan dádivas; cuiden sin autorización vehículos en la vía pública y porten cualquier tipo de arma.

Por otra parte, se consideran infracciones a los "escraches" y agresiones contra funcionarios públicos, además de la mendicidad, la prostitución, la venta de alcohol a menores, las riñas y la perturbación del espacio público, así como la profanación de sepulturas.

También se penan las provocaciones o incitación a pelear, "las molestias ocasionadas en la vía pública o escarnio a que se sometiera a una persona agravándose en los casos en que la víctima fuera funcionario público, personas de culto, ancianos, enfermos mentales, mujeres y niños".

Asimismo, se considera como una conducta amenazante "la tenencia de animal peligroso o salvaje, agravándose cuando ocurriera en la vía pública así como cuando éste atacare o hiriere a alguna persona".

Los menores

Tal como publicó LA CAPITAL días atrás, uno de los puntos más polémicos de la iniciativa es la propuesta de disminuir la edad de imputabilidad a 14 años (actualmente, es de 16), además de preverse un procedimiento especial con intervención del Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil para la aplicación del régimen contravencional. En él se destaca que no procederá la sanción de arresto para los menores, sino que se establecerán "sanciones educativas".

Esta suma de nuevas conductas típicas que merecen la calificación de infracciones o faltas han llevado a que el articulado del actual Código de Faltas se eleve en casi 20 artículos más (en total, 168), descontando los reemplazados en la normativa aún vigente.

Opiniones

En medio del debate previo al ingreso final del proyecto de reforma del Código Contravencional, algunas de las diferentes opiniones vertidas son las siguientes:

* Daniel Scioli, gobernador de la provincia de Buenos Aires: "Hoy los problemas tienen que ver con los palos, con los encapuchados, con las amenazas. Reclamamos orden, firmeza, rigor, prevención y atender estas cuestiones que parecen infracciones menores y después se convierten en delitos mayores".

* Laura Berardo, diputada provincial del bloque Libres Del Sur: "Los problemas de inseguridad no se van a resolver encarcelando pobres, sino yendo a la estructura de la corrupción: en la relación existente entre el delito organizado y la connivencia de sectores políticos y las fuerzas de seguridad. Para los excluidos hay que fortalecer las políticas de inclusión".

* Carlos Stornelli, ministro de Seguridad bonaerense: "Esto no es una cuestión de innovaciones y ocurrencias diarias, sino de programas, de evaluación y seguimiento del trabajo desde el primer día. Esperemos que la operatividad de la policía siga subiendo, para tener así un mayor servicio, no solamente de prevención, sino de esclarecimiento de hechos".

* Diego Rodrigo, senador de la UCR: "Nos parece que es un retroceso. Se presenta un proyecto de ley que es más barato y corre el foco de atención de la gente".

* Héctor Piemonte, diputado provincial del ARI-Coalición Cívica: "Esta es una de las propuestas más reaccionarias que se han presentado desde la dictadura a la fecha. Scioli intenta hacerle creer a la clase media que teniendo medidas represivas contra los que duermen en la calle, los limpiavidrios y cuidacoches va a mejorar la seguridad. Si no se reducen los índices de marginalidad y de droga la seguridad no va a mejorar".

* Emilio Monzó, diputado provincial del bloque Buenos Aires Federal: "Los títulos de tolerancia cero? buscan una connotación política en contra de este tipo de medidas, pero la gente no tolera más la delincuencia y eso, en las leyes, tiene que ser directamente proporcional".

* Jesús Porrúa, titular del bloque de la UCR en el Senado: "No hay lugares de detención, las comisarías están llenas y ahora van a poner tipos borrachos de la calle, no es el tema central. Hay que poner la policía en la calle a otra cosa. Ni siquiera pueden detener a los autores de los delitos más graves que le preocupan a la gente".

* Ricardo Casal, ministro de Justicia provincial: "No voy a hacer declaraciones hasta la semana que viene. El anteproyecto todavía está en estudio".

Diferencias con el delito

Fuentes calificadas consultadas por LA CAPITAL, trazaron en líneas generales la diferencia entre la ejecución de un delito y una contravención.

A grandes rasgos, puede decirse que se considera como delito a un acto humano culpable, contrario al orden jurídico y particularmente grave, que perjudica los bienes más preciados de la comunidad. Quien lo comete, cuya descripción y sanción surge del Código Penal Argentino, luego de ser juzgado ha de ser penado, esto es: encarcelado, multado y/o inhabilitado.

Por su parte, las contravenciones tienen algunas similitudes con los delitos, pero se diferencian en que son consecuencia de conductas humanas menos graves. Además, sus consecuencias, es decir, las sanciones, son más leves. Las contravenciones se legislan en códigos provinciales.

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