Abrieron las puertas del santuario de San Cayetano

Desde la medianoche, los feligreses comenzaron a entrar al templo para venerar al patrono del trabajo; el cardenal Bergoglio encabezará la homilía principal
Puntualmente a la medianoche se abrieron las puertas del santuario de San Cayetano, para que cientos de fieles que llegaron hasta Cuzco 1500, en el barrio porteño de Liniers, ingresaran para saludar al patrono del pan y el trabajo en su día.

Los primeros en ingresar al templo fueron recibidos por monseñor Raúl Martín, obispo auxiliar de Buenos Aires y vicario episcopal de Devoto. Este año, el lema que identifica a la fiesta popular es "Con San Cayetano buscamos justicia, pan y trabajo".

La primera en la fila fue Delia Noris Lencina, una peluquera de 66 años que hace 22 años recorre de rodillas el trayecto desde el pórtico del templo hasta el lugar donde está emplazada la imagen el santo, según informó la agencia Télam.

Se oficiará una misa cada hora entre las 4 y las 11 desde el tarimado colocado sobre la calle Cuzco; entre las 13 y 23 se impartirán en horas impares. También habrá bendiciones de objetos y se recibirán alimentos no perecederos y ropas para la Cáritas parroquial.

A lo largo del día, 100 sacerdotes, diáconos, religiosas y seminaristas, prestarán su servicio en la liturgia y en los grupos de oración. Además, 300 niños y adolescentes del movimiento scout repartirán gratuitamente pan, caldo y mate cocido a los fieles, tanto de día como de noche.

La misa principal de la celebración será encabezada a las 11 por el arzobispo de Buenos Aires y primado de la Argentina, cardenal Jorge Bergoglio.

Se están tomando recaudos para prevenir el contagio de la gripe A, por lo cual cada peregrino tendrá que colocarse alcohol en gel en las manos antes de ingresar al templo.

Vigilia. Miles de devotos de San Cayetano esperaban en dos filas ingresar al santuario del barrio porteño de Liniers para pedir pan y trabajo o agradecer haberlo recibido.

La vigilia comenzó hace un mes, cuando numerosas personas, aunque menos que en años anteriores, instalaron las primeras carpas en las inmediaciones del santuario para participar de esa fiesta de fe popular.

En vísperas de la medianoche, una banda militar interpretó el himno nacional argentino en la calle, donde estaba la larga cola de fieles. Luego, al momento de la apertura de la iglesia, el cielo se cubrió de colores por el estallido de fuegos artificiales.

Ayer, sacerdotes del templo recorrieron en la tarde de ayer la fila con una imagen de San Cayetano para bendecir a los peregrinos.

El párroco Gerardo Castellano explicó que "quienes decidan tocar el vidrio que protege la imagen del santo deberán realizar una cola de entre cinco y siete horas", en cambio la demora será de "entre tres a cinco horas para aquellos que sólo accedan al templo por la fila central", consignó la agencia DyN.

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