Abrieron una Casa Conin para luchar contra la desnutrición.

En 1993, el médico Abel Albino inició en Mendoza la Fundación Conin, siguiendo los pasos de un colega que en Chile había logrado notables resultados en la recuperación de niños desnutridos mediante lo que llamó Cooperadora para la Nutrición Infantil. En el país vecino nacieron así 33 centros que lograron revertir la situación de 100.000 chicos.
En la Argentina, el trabajo de Albino y de la gente que fue sumándose a su causa también fue logrando ampliar la red de asistencia de esta organización. Y ayer Conin hizo pie en el Gran Resistencia, inaugurando una sede propia en Barranqueras. Allí se dará atención y capacitación a niños de hasta 3 años que estén en situación o en riesgo de desnutrición.

Un gran logro

En el Chaco, Conin delegó el trabajo local en el pediatra Adolfo Andreotti, que con el apoyo de otros profesionales de distintas disciplinas y vecinos fue cultivando la misma idea de combatir la desnutrición en esa etapa del ser humano en la que más daño ocasiona: los primeros años de vida. Allí cuando la falta de una alimentación suficiente y adecuada provoca daños irreversibles en el desarrollo cerebral de la persona, condicionando de manera inapelable sus posibilidades de acceder a una buena calidad de vida.

Durante mucho tiempo, la labor de Conin en el Gran Resistencia estuvo muy limitada por la falta de una sede propia, aunque Andreotti agradece con énfasis la generosidad de la Parroquia San José, que concedía el uso de un espacio físico para las actividades que podían realizarse allí.

Pero faltaba más, y Conin lo pudo lograr gracias a una multiplicidad de apoyos. Además de vecinos que dieron su tiempo y su esfuerzo, también se destacaron la Municipalidad de Barranqueras, que donó el terreno de avenida 9 de Julio 5.400 en el que está la sede inaugurada ayer, y la Fundación Renault, con un aporte económico que permitió encarar la obra.

"Es un logro que nos llena de alegría, porque nos va a permitir hacer muchas cosas. Ninguno de los que participamos en esto cobramos por ello. Damos lo que podemos, y ésa es la invitación que hacemos a la comunidad: dar lo que uno puede, que a veces puede ser una ayuda económica, o volcar en este centro una determinada capacidad o profesión, o dar tiempo. Todo sirve y suma", dijo Andreotti a NORTE.

Se puede ser socio

Además de autoridades provinciales y municipales, ayer estuvo presente el doctor Albino, que expresó su satisfacción por el trabajo realizado en Barranqueras y por el nuevo centro de atención que suma Conin Argentina.

Como se trata de un servicio en el que todos trabajan ad honorem, restando tiempo a las actividades que les permiten subsistir, el horario de atención es sólo de mañana, de 8 a 11. Allí cualquier papá o mamá de un niño de menos de 4 años de edad puede llevar a su criatura para que se le haga un control de peso y talla. Si se advierte una situación de desnutrición, o el riesgo de caer en ella, se inicia un trabajo conjunto con la familia para identificar las causas de ese estado y combatirlas.

Lo que Andreotti remarca es que aunque el servicio es gratuito "lo que sí pedimos es que los padres que concurran estén totalmente dispuestos a comprometerse y esforzarse en esa lucha por revertir la situación o riesgo de desnutrición. Nosotros ponemos todo lo que está a nuestro alcance para mejorar la situación de ese niño, y pedimos que las familias hagan lo mismo".

A partir de allí, Conin encara distintos tipos de acciones y actividades, tanto médicas como otras dirigidas, en un sentido más integral, a mejorar la situación del niño y su familia. Por eso por las tardes se dictan talleres de estimulación y cursos que incluyen, por ejemplo, la capacitación en oficios, si una de las causas de la falta de alimentación adecuada fuera la falta de empleo o la poca calificación laboral de su padre o su madre. La asistencia alcanza incluso a familias con niños en gestación.

"La falta de alimentación adecuada en el período que transcurre entre la gestación y los dos primeros años de vida, deja secuelas irreversibles. Si durante este lapso, el niño no recibe la alimentación y estimulación necesarias, no solo se detendrá el crecimiento cerebral sino que su cerebro se atrofiará afectando su coeficiente intelectual y capacidad de aprendizaje", dice la página web de Conin.

Esto sucede, según se explica, porque al nacer el cerebro posee casi la totalidad de sus neuronas, entre 100 y 140 mil millones, pero éstas, no están conectadas entre sí. "Para que esto ocurra, cada neurona produce hasta 15.000 conexiones. A este proceso de interconexión se lo denomina ‘cableado cerebral’. Este cableado le posibilitará al individuo el desarrollo de sus diferentes capacidades: relacionarse, asociar, memorizar, en definitiva, es la raíz del aprendizaje y la capacidad intelectual. La falta de alimentación adecuada en los dos primeros años de vida afecta seriamente este proceso de interconexión, este es el plazo del que se dispone para combatir el flagelo de la desnutrición con probabilidades de éxito, ya que después será tarde".

Una forma de colaborar con la tarea de Conin es asociarse. En el Chaco, se puede hacer llamando a los teléfonos celulares 1571-2959 y 1531-5809, ambos con código de área 03722.

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