Abren el debate sobre pobreza y le dan forma a la agenda poselectoral

Los K se niegan a universalizar la asignación por hijo, como pide la oposición.
Sin la excusa de la campaña, la gripe A o las vacaciones de invierno, el Congreso vuelve esta semana a sesionar y los legisladores se preparan para moldear la agenda negociada tras el cambio del mapa político que provocó el resultado electoral.

Cuatro de los seis temas que acordaron incluir los jefes de bloque ya fueron "punteados": el Gobierno mandó la limitación de los superpoderes al Senado --lo trata pasado mañana Asuntos Constitucionales--, negocia en Diputados sobre las facultades para revisar las retenciones y rechazó un debate parlamentario sobre el INDEC y el Consejo de la Magistratura.

La novedad será la apertura del debate sobre el combate a la pobreza. La oposición lo impuso en la agenda bajo el título de "ingreso universal a la niñez". El oficialismo aceptó el reto y pasado mañana librará el primer round en la Comisión de Trabajo. Su presidente, el moyanista Héctor Recalde, aspira a restringir ese ambicioso proyecto a una extensión de las asignaciones familiares que otorga la ANSES a los trabajadores en negro.

De ese modo, de la agenda pactada sólo quedará por habilitar la coparticipación del impuesto al cheque. Asunto de interés de los gobernadores de todo pelaje y que se discutiría junto al Presupuesto 2010, que ingresa en setiembre.

"Es mejor empezar por algo y después vemos como se amplía", le dijo Recalde a Clarín al defender su alternativa al subsidio generalizado. Asegura contar con guiños del Ejecutivo, aunque se sabe que la ministra de Desarrollo Social, Alicia Kirchner, prefiere planes sociales focalizados. La idea es ampliar los 135 pesos por hijo que recibe el trabajador en blanco a los más de 4 millones no registrados.

Se topará con las variantes que proponen Elisa Carca, de la Coalición Cívica, y Claudio Lozano, de Proyecto Sur, quienes se disputan el derecho de autor de la asignación universal, ahora tan de moda. La histórica ladera de Elisa Carrió (presentó el primero proyecto con ella, en 1996) insiste en que se otorgue a toda familia 200 pesos por hijo. Costaría más de 24 mil millones de pesos anuales que financiaría con impuestos a la renta financiera, reasignación de fondos fiduciarios y de planes sociales.

Lozano alienta un proyecto similar, bandera de la CTA, pero en esta etapa acepta que se universalice la asignación familiar que paga la ANSES. "Llegaría a los desempleados y a los trabajadores informales que quedarían sin cobrar por temor a denunciar a sus patrones", dijo. "Los que pagan impuesto a las ganancias, no podrán deducirlo", aclara. El Estado debería adicionar 7 millones de pesos a los otros 7 que ya está pagando.El debate está abierto.

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