Aborígenes enfrentados por la tala

Aborígenes enfrentados por la tala
El 29 de junio termina el plazo para concluir el informe ordenado por la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Los indígenas se mostraron en contra de los desmontes, pero dijeron que la medida los está perjudicando.
En el marco de la suspensión total de los desmontes y la tala de bosques nativos en el norte provincial, ordenada por la Corte Suprema de Justicia, el equipo de expertos que realiza el estudio de impacto ambiental se reunió con pobladores para analizar la situación.

Algunos grupos de aborígenes se mostraron en contra de los desmontes, pero dijeron que la medida cautelar ordenada por el máximo tribunal los está perjudicando porque no pueden explotar madera para subsistir.

La situación ya ha provocado el enfrentamiento entre grupos en Tartagal y cortes de ruta.

En esa zona, lograr el equilibrio entre las actividades humanas y el entorno natural es más que un eslogan ambientalista. De los recursos del bosque viven miles de familias que esperan por minutos la llegada del 29 de junio, fecha dispuesta por el máximo tribunal de Justicia para que se presente la evaluación del estudio y las recomendaciones para el aprovechamiento sustentable de los recursos naturales.

Cómo lograr ese objetivo fue el centro de la discusión de la que participaron alrededor de 900 personas pertenecientes a comunidades aborígenes y criollas, organizaciones ambientalistas, empresarios y trabajadores de las actividades agrícola, forestal y ganadera.

Las reuniones se realizaron durante la semana pasada en las localidades de Morillo, Orán y Aguaray. Al salir de uno de los encuentros, Luis Belluccini, titular del Centro de Obrajeros de Orán, opinó que "quedó en claro que la comunidad apoya la actividad forestal, siempre y cuando esté bien hecha" y que "al desmonte hay que evaluarlo de otra manera". En cuanto a la tala de árboles, el representante de los hacheros señaló que "si se hace en forma racional, como la venimos efectuando los madereros, no se daña el medio ambiente".

Belluccini consideró que "la audiencia fue positiva". "Hubo reflexiones importante realizadas por gente común de la ciudad, comerciantes, vecinos, empresarios. Por nuestra parte, insistimos que hace mas de tres meses que estamos gestionando que se revierta esta medida, pero no se logra, ya que el trabajo de la Provincia aún no fue presentado", señaló.

El grupo de expertos en desarrollo sustentable contratados por la Provincia realizó una serie de encuestas a los actores del territorio para evaluar qué usos se les da a los bienes naturales, para valorar los servicios ambientales de los bosques. El cese provisorio de los desmontes y talas de bosque nativos afectan a miles de trabajadores en los departamentos de Oran, San Martín, Rivadavia y Santa Victoria.

Tensa situación en el acceso a Tartagal

La Corte Suprema de Justicia dictó el 26 de marzo la medida cautelar que prohíbe, por 90 días, los desmontes y las talas de árboles nativos en Rivadavia, San Martín, Orán y Santa Victoria.

Un grupo de aborígenes liderados por el cacique Antonio Cabana de la misión Tonono, levantó en la tarde de ayer un corte que mantenían sobre la ruta nacional 34, en el acceso norte de la ciudad de Tartagal.

El tránsito fue interrumpido a la altura del arroyo Cuña Muerta.

Los manifestantes se mostraron contrarios a la decisión de la Corte Suprema de Justicia que prohíbe la tala de árboles en la zona, al igual que carreros que les compran maderas a los lugareños y las transportan con tractores y acoplados.

Allí se produjeron incidentes con otro grupo liderado por los caciques Eduardo Rivero y Roque Miranda.

Reunión

Debido a la tensa situación el subjefe de Policía, Mario Paz se trasladó ayer a la zona y mantuvo una reunión con los representantes aborígenes, en la Comisaría 42.

"Lograron ponerse de acuerdo y prometieron no generar nuevos inconvenientes. Ahora van a aguardar la llegada de las autoridades ambientales para resolver la situación por las vías legales correspondientes", dijo Paz a El Tribuno.

"Nos están perjudicando"

"No estamos de acuerdo con los desmontes, pero 18 comunidades se ven afectadas con la disposición de suspender la tala de árboles", dijo Esteban Soruco, representante de la comunidad Kilómetro seis, que se encuentra en Tartagal, sobre la ruta nacional 86.

Se trata de unas 2.200 personas entre wichis, chorotes y tobas.

Dijo que las empresas "están arrasando con los montes y no se puede hacer recolección, cazar, ni hacer el aprovechamiento de la leña porque la acordonan y la queman".

"Le pedimos al gobernador que intervenga en esta situación. Antes los miembros de las comunidades podían hacer carbón, pero ahora no porque desmontaron miles de hectáreas en la zona", destacó.

Rechazo

Sin embargo, Soruco planteó que la decisión de la Corte Suprema de Justicia de prohibir la tala de árboles "nos está perjudicando".

"En las 14.300 hectáreas que nos otorgaron en el lote fiscal 4, en Tonono, no se puede sacar madera para vender y por eso 18 comunidades se ven afectadas y no tienen como subsistir", remarcó.

"Los que más sufren son los hermanos que están en el monte. Nosotros estamos cerca de la ciudad y algunos pueden conseguir changas", concluyó Soruco.

El representante lamentó la situación planteada en el norte provincial y solicitó soluciones urgentes a las autoridades.

El domingo hubo otro "choque"

Dos grupos de aborígenes protagonizaron un incidente cuando uno de ellos intentó sacar cargas de madera y el otro se lo impidió.

El suceso fue confirmado por el jefe de la Unidad Regional 4 de la Policía de la provincia, Rubén Copa, quien dijo que ocurrió el domingo pasado en el kilómetro 16 de la ruta nacional 86, en Tartagal.

Los protagonistas fueron alrededor de 60 personas. Sucede que los que protestaban respetaron la prohibición de tala de árboles ordenada por la Corte Suprema, y al parecer los otros no, porque estaban transportando madera.

"Impidieron el paso de tractores con acoplados. Hubo una pequeña rencilla. Tuvimos que intervenir y el problema fue solucionado", dijo Copa a El Tribuno.

Sin denuncias

No hubo denuncias policiales e intervino el cacique Indalecio Calermo para evitar que las cosas pasaran a mayores.

La Policía secuestró la madera que luego fue entregada a un depositario judicial hasta que la situación se resuelva.

Otra de las cosas que se investigan es si los involucrados habían sido notificados sobre la prohibición.

Aunque hay dudas sobre esa situación, porque muchos de los que estuvieron en el incidente habrían participado el viernes pasado de la reunión que se realizó en Aguaray con los funcionarios que se encuentran a cargo del estudio ambiental.

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