Aborígenes y criollos volvieron a cortar la ruta nacional 34

Exigen un cambio de la política de forestación y medio ambiente para el aprovechamiento de la madera.
Un grupo de unas 50 personas cortaron ayer la ruta 34 a la altura del paraje Cuña Muerta, en el acceso norte de la ciudad de Tartagal.

Los manifestantes eran aborígenes y criollos que residen en los distintos parajes que están ubicados a la vera de la ruta 86, hasta Tonono, a 40 kilómetros al este de la ciudad del norte provincial.

Un grupo de caciques encabezados por Antonio Cabana, de la comunidad Tonono, junto a Oscar Lorenzo y otros criollos, cortaron totalmente la ruta desde las 9 en reclamo de un cambio de la política de forestación y medio ambiente, para que puedan acceder al aprovechamiento de la madera para el sustento de sus familias, según argumentaron.

También pidieron 1.000 hectáreas para aprovechamiento propio del lote fiscal 4 -ubicado al este de Tartagal-, moratoria para evitar el pago de multas y recuperar toda la madera secuestrada por falta de documentación.

Aunque los manifestantes no son propietarios de la madera que transportan ni de los vehículos, presentaron esas exigencias a las fuerzas de seguridad, que realizan los secuestros cuando los sorprenden sin las guías forestales respectivas. El fin de semana se produjeron varios procedimientos de ese tipo.

El petitorio, entregado a Gendarmería Nacional, es de 5 puntos y va dirigido al Gobierno provincial. Pedían también la presencia del ministro de Medio Ambiente como requisito para flexibilizar el corte y discutir el aprovechamiento forestal entre los aborígenes y trabajadores de la madera.

El piquete generó un gran malestar entre los automovilistas, camioneros y trabajadores que diariamente se trasladan hacia la frontera y otros que trabajan en las empresas petroleras en la zona de Campo Durán, quienes debieron soportar una temperatura de más de 40 grados.

La cola de los vehículos fue de 6 kilómetros al norte del corte y llegó hasta Tartagal del otro lado.

"Contrapiquete"

Los más afectados fueron los camioneros que no pueden utilizar caminos alternativos, por lo que decidieron hacer "contrapiquetes" para que nadie circule por la ruta y también para que los piqueteros no reciban asistencia de ninguna índole, ya que camioneros y colectiveros afectados por la medida habían observado que camionetas 4 x 4 y otros vehículos llegaban al corte con comida y coca para los manifestantes.

Finalmente, los manifestantes, que el viernes último también cortaron la ruta entre Mosconi y Tartagal, decidieron levantar el corte cerca de las 19, hasta el miércoles, en espera de una respuesta de los funcionarios provinciales. Sin embargo, permanecen apostados a la vera de la ruta.

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