Aborígenes del Bermejo denunciaron que son discriminados

Afirman que en esas tierras, que reclaman a la Iglesia Anglicana, son constantemente atacados y amenazados.

En la banda norte del río Bermejo, sobre la línea de la ruta nacional 81, varias comunidades de la etnia wichi esperan que el Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI) tome intervención en una denuncia que presentaron el pasado 26 de octubre en la delegación salteña del organismo.

En el escrito, caciques y representantes de las comunidades La Corzuela, La Golondrina, Misión Chaqueña, Carboncito, San Ignacio, La Loma, Wichi, La Chirola, Salim 2, Salim 3, El Tráfico, Matadero, Tierras Fiscales, El Algarrobito, La Horqueta y La Paloma manifestaron que "venimos a denunciar a las siguientes instituciones: Fundapaz, Asociana (Iglesia Anglicana del Norte Argentino) y a las personas que integran la misma, como la señora Claudia Longú, Andrés Leak, Alejandro Din, Zacarías Pintos, Hugo Vergara, Aída del Valle Cuenca, Ana Alvarez, por los constantes ataques y amenazas contra los miembros de nuestra comisión".

Atribuyen tratos insultantes a miembros de Asociana y Fundapaz. También, persecución de policías y gendarmes.

A la presentación de las citadas comunidades aborígenes de la zona de Padre Lozano, en el municipio de Embarcación, se sumaron otras en su apoyo desde Tartagal, como las de Cambay 2, Kilómetro 4 y Tonono, localizadas sobre la ruta nacional 86.

Las imputaciones

"Los ataques verbales reiterados durante todos estos años son proferidos por los encargados de estas instituciones, diciendo que nosotros, los aborígenes ignorantes y borrachos, somos los que destruimos el medio ambiente y que son ellos, las personas blancas, lo cuidan". Los caciques que firmaron la presentación al INADI señalaron que las manifestaciones que agravian a los pueblos originarios se repiten "cada vez que queremos sacar o cortar maderas para nuestra casa o bien para hacer trabajos para vivir dignamente".

En este contexto, los dirigentes indígenas manifestaron que en la zona hay quienes "usan el miedo y la extorsión de la denuncia ante la Policía y Gendarmería, si sacamos madera".

Más adelante advirtieron que, a los habituales ataques y amenazas enunciados se suma una constante predica en sus misiones, que remarca "nuestra inutilidad y que debiéramos vivir en el mismo lugar en nuestras chozas, cazando animales y recolectando frutos para con ello subsistir".

Los denunciantes se expresaron "cansados del maltrato y la discriminación de ser considerados como ciudadanos de tercera o cuarta" y reclamaron "ser tratados normalmente, como ciudadanos argentinos, como lo que somos" en igualdad con otros semejantes que trabajan y comercian diferentes productos elaborados.

En tal sentido, consideraron que si se los discrimina para que no hagan nada, si se le impide trabajar en su tierra, "lo único que se habrán logrado es mantenernos como dependientes de Asociana, Fundapaz, Grempece (en referencia a Greenpeace), que nos tienen como rehenes".

Asociana es una organización de la Iglesia Anglicana que asesora a comunidades aborígenes en el norte argentino. Fundapaz es una entidad civil creada para asesorar en materia de desarrollo económico a comunidades aborígenes y familias criollas del norte argentino. Arrancó en 1973 con una donación de religiosas del Sagrado Corazón y a partir de 1980 comenzó a generar proyectos propios con nuevas fuentes de financiamiento. En Salta Fundapaz trabaja con comunidades del Pilcomayo y de ambas bandas del Bermejo.

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