El abogado de Néstor se fue con Reutemann.

Fue el íntimo letrado personal del ex presidente. Pero, desde hace tres meses, recauda fondos para la campaña del Lole en Santa Fe. Dice que está "trabajando para el futuro" y sentencia: "Kirchner perdió la brújula".
Hubo un tiempo en que quiso ser el más kirchnerista de todos. Soplaban otros vientos, y él también creía que el proyecto patagónico era imperecedero. Ya no. Ahora Henry Olaf "Pilo" Aaset, el ex abogado personal de Néstor Kirchner, trabaja para la candidatura presidencial de Carlos Reutemann.

Aaset colabora desde hace tres meses aportando ideas y proyectos para el comando de campaña del ex piloto de Fórmula 1. El ex diputado santacruceño del Frente para la Victoria suele sorprender a funcionarios nacionales que lo llaman para pedirle una mano en esta campaña. "Estoy trabajando para el futuro. Néstor pedió la brújula", se excusa. Su conversión es inoportuna y, a la vez, paradigmática. Se conoce en un momento en que el Lole se desvive en Santa Fe por demostrar que nada tiene que ver con Kirchner y el socialismo santafesino gana puntos anunciando que, después de los comicios, el peronismo se reunificará, como hace ciclícamente.

El salto de Aaset expresa además el tránsito de peronistas (e incluso pingüinos) en fuga hacia el resguardo de un poder que –creen– los cobijará de la tempestad, si la derrota se ocupa finalmente del kirchnerismo en las elecciones de la semana próxima.

El ex abogado de Kirchner fue uno de los organizadores de la comida con empresarios que hizo Reutemann la semana pasada en Rosa Negra, un restaurante de cocina internacional que está ubicado frente al Hipódromo de San Isidro. Aaset llegó al campamento del ex corredor de la mano de la senadora peronista Roxana Latorre. Juntos organizaron en 2007 un encuentro nacional de Compromiso K en Rosario y desde entonces mantuvieron un vínculo fluido. En ese tiempo, todos reportaban al gobierno nacional.

Pese a que Aaset habla poco y se expresa en dosis homeopáticas, suele inmolarse en cada causa que abraza. También a él lo moldearon el frío patagónico y la desconfianza. En los años noventa fue parte del Frente Grande y cuestionó sin eufemismos al gobernador Kirchner. Acuñó una frase que quedó para siempre en la memoria de los pingüinos: "Lupo es como Robin Hood, pero al revés. Les roba a los pobres para darles a los ricos". Años después, cambió de parecer y dejó a un lado el "al revés". En la carrera por cumplir con él, libró batallas intestinas en el círculo ultrapingüino. Forjó Compromiso K a las órdenes del operador Rudy Ulloa, trabajó para la prolongación del proyecto de Kirchner y fundó incluso la Fundación Primero Argentina, con Carlos Zannini y Miguel Peirano como cabezas visibles. Entre 2006 y 2007, recorrió todo el país con el evangelio reeleccionista en la mano y se entusiasmó con el triunfo de Cristina Fernández de Kirchner. La última vez que se lo vio fue por TV, en la platea del Stade of France de París en el partido que Los Pumas le ganaron a Irlanda en 2007. Aaset había viajado invitado por el ex rugbier Agustín Pichot y su rostro pleno de felicidad fue noticia política. Pero en 2008 algo se rompió.

Ahora Pilo mantiene el vínculo con el núcleo de acero kirchnerista, pero ya no habla con ellos de política. "Considero que es un ciclo cumplido", les dice a los ex camaradas con los que aún tiene trato. Sigue viviendo en Santa Cruz y se dedica a los negocios gastronómicos, pero viaja cada vez más seguido a Santa Fe. El alejamiento definitivo entre el ex abogado de Kirchner y el gobierno nacional se produjo durante el conflicto con el ruralismo. Aaset fue quizás el único pingüino que "entendió al campo" y corrió detrás del proyecto del senador santafesino. "Si Reutemann decide ser candidato, lo voy a acompañar", repite. En el campamento del Lole sólo le piden que espere un poco para dar a conocer su prematura adhesión.

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