Abierto desafío a Gordon Brown de dos ex ministros laboristas

Pidieron al oficialismo que decida "de una vez" si el premier debe ser candidato
LONDRES.- En un abierto desafío al premier británico, Gordon Brown, dos ex ministros laboristas solicitaron ayer la celebración de una votación secreta entre los parlamentarios oficialistas para resolver "de una vez por todas" si el mandatario es el mejor candidato del partido para liderar la próxima contienda electoral ante los conservadores, que parten como favoritos absolutos.

La propuesta de organizar una votación secreta fue planteada en una carta enviada por Patricia Hewitt, ministra de Sanidad durante el gobierno de Tony Blair, y Geoff Hoon, ministro de Defensa cuando Gran Bretaña lanzó, con Estados Unidos, la guerra de Irak, en 2003.

Cuando faltan sólo meses para los comicios generales británicos, que deberán convocarse a más tardar en junio, el apoyo al laborismo ha descendido y algunos dirigentes cuestionan desde hace un tiempo la capacidad del primer ministro para conseguir una cuarta victoria consecutiva del partido.

En todos los sondeos de intención de voto, los conservadores, liderados por David Cameron, aparecen como los grandes favoritos para ganar las elecciones generales.

El ex ministro de Interior Charles Clarke confirmó ayer que había recibido la misiva de sus colegas y se mostró partidario de la votación entre los diputados laboristas.

En su carta, Hewitt y Hoon, ambos del entorno de Blair, destacan que si no se resuelve el asunto del liderazgo de Brown, esto puede perjudicar la campaña del laborismo de cara a las elecciones generales.

"Mis colegas han expresado su frustración por la forma en que este asunto está afectando nuestro trabajo político. Entonces, hemos llegado a la conclusión de que la única manera de resolverlo sería permitir que cada miembro exprese su punto de vista en una votación secreta", indica la carta divulgada por los medios británicos.

Ante "una campaña electoral exigente y difícil, debemos tener un partido parlamentario determinado y unido", agrega el texto.

"Es nuestro trabajo encabezar la lucha contra nuestros opositores políticos. Sólo podemos hacer esto si resolvemos estas distracciones [sobre los rumores relativos a la capacidad de liderazgo de Brown]. Esperamos que apoyen esta propuesta", añade.

En su misiva, los ex ministros también resaltan que el grupo parlamentario laborista está "profundamente dividido" sobre el liderazgo de Gordon Brown, y consideran que el proceso para decidir la conducción de la formación podría efectuarse rápidamente y con la mínima alteración posible para el trabajo de los parlamentarios y del gobierno.

En declaraciones a la BBC, Hewitt explicó que la votación secreta podría convocarse para el próximo lunes 11 de enero, y los resultados podrían conocerse esa misma tarde.

Además, dijo que ella y Hoon creen que las divisiones en el partido y los ataques contra Brown de algunos colegas deben terminar.

"El asunto de la votación cerraría de una vez por todas este asunto y nos daría la mejor oportunidad de derrotar a David Cameron", señaló la ex titular de Sanidad.

Los partidarios de Brown, que sucedió a Tony Blair en Downing Street en 2007, salieron enseguida a la palestra para contrarrestar el ataque, lanzado cuando el gobierno acaba de iniciar una agresiva precampaña contra los conservadores.

Tony Lloyd, líder del grupo laborista en la Cámara de los Comunes, se burló de "un grupo de individuos que busca reciclarse" y habló de un "epifenómeno".

"No existe ningún tipo de apoyo en el grupo para este intento de golpe de Estado", afirmó.

La diputada laborista Geraldine Smith tildó a los firmantes de la misiva de "cobardes", mientras que Unite, el principal sindicato del país, denunció un "intento perjudicial y creador de disensos".

Brown logró evitar el verano boreal pasado su caída como líder del laborismo después de que su partido no logró ponerse de acuerdo acerca de quién sería su sucesor. Desde entonces, las especulaciones sobre "intentos golpistas" en el seno del partido no han acallado.

La prensa británica se hace eco regularmente de rumores de complot contra Brown, considerado el principal responsable de los 10 puntos que separan en los sondeos a los laboristas de los conservadores.

Los analistas políticos recibieron esta vez con una mezcla de sorpresa y escepticismo la propuesta de Hoon y Hewitt, y estimaron limitadas sus posibilidades de éxito.

Como posibles sucesores de Gordon Brown se han barajado hasta la fecha los nombres del ministro de Relaciones Exteriores, David Miliband, y del titular del Interior, Alan Johnson, entre otros.

Agencias AFP, EFE y DPA

Piden un tope para la población británica

* LONDRES (EFE).- Un grupo de diputados británicos ha pedido a los principales partidos la firma de un manifiesto restrictivo de la inmigración que fije un tope de 70 millones para la población de Gran Bretaña. Según previsiones de la Oficina de Estadísticas Nacionales, de continuar la tendencia actual, la población británica seguiría creciendo hasta alcanzar los 71,6 millones para 2033. De ahí que una veintena de miembros de la Cámara de los Comunes, entre ellos cinco laboristas y diez conservadores, apoyen una campaña que pide límites a la inmigración y que se ha bautizado con el eslogan "70 millones son demasiados".

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