Más de 6.000 familia viven en el pedemonte

Luego de que el Senado aprobó un proyecto de ley de uso del suelo y Diputados retrasa su tratamiento, especialistas y comunas advierten sobre el peligro que significa para estos mendocinos tener sus casas en la zona. Asi, toma fuerza la necesidad imperiosa de que Mendoza tenga una norma al respecto.
Mientras las autoridades provinciales continúan sumergidas en la discusión

histórica de la necesidad vital de que Mendoza cuente con una adecuada ley

de uso de suelo y reordenamiento territorial, el piedemonte sigue

extendiendo su ocupación sin el más mínimo control ni regulación.

Ya suman más de 6.000 las familias que viven en estos terrenos, en muchos

casos corriendo serios riesgos por las características geográficas de algunas

zonas.

Desde los ámbitos científicos y académicos, los especialistas insisten en la

necesidad de planificar a futuro.

Por su parte, los municipios esperan con expectativas la sanción y posterior

implementación de la norma, aunque consideran que su participación en la

toma de decisiones es escasa.

el piedemonte. Técnicamente, piedemonte es el término utilizado para indicar

el nacimiento de una montaña, así como a la llanura formada al pie de un

macizo montañoso por los conos de aluviones.

En la provincia son los departamentos de Godoy Cruz, Las Heras, Luján de

Cuyo y parte de Capital los que cuentan en su geografía con terrenos de estas

características.

Sin embargo, la ocupación que se ha hecho de estas tierras en cada región

departamental es distinta geográfica y socialmente.

las heras. El piedemonte lasherino tiene dos zonas conflictivas ocupadas

irregularmente. Por un lado, parte de los terrenos pertenecientes al distrito

de El Challao, y por otro, una parte de la zona de Blanco Encalada, donde

mantiene un conflicto limítrofe, ya judicializado, con Luján de Cuyo.

Ambos lugares corren serio riesgo de inseguridad aluvional y representan

una preocupación a futuro para los especialistas (ver aparte).

“Si bien en Las Heras no comulgamos con las leyes totalmente restrictivas

como lo era la Ley de Piedemonte 5.804, que habla de expropiación de los

terrenos y de intangibilidad total de la zona, consideramos que a la hora de

ocupar el territorio hay que tener en cuenta los riesgos aluvionales. Hay parte

del terreno que se puede ocupar, pero hay que realizar obras de

infraestructura para protección que hoy no existen y hay gente que vive en el

medio de un cauce seco de río, que, de reactivarse, ocasionaría un grave

problema”, explicó Enrique Saieg, titular de la Dirección de Planeamiento de

Las Heras.

En la actualidad, son unas 4.000 las viviendas ubicadas en la zona de Blanco

Encalada y unas 1.500 en la zona de El Challao, el nivel social de los

habitantes es medio alto y los terrenos ocupados son de grandes

dimensiones con casas de fines de semana y emprendimientos turísticos a los

que ahora se suman algunos barrios que se están construyendo.

Sin embargo, el auge de la zona no está controlado y por ende se trata de

ocupaciones irregulares, más allá de la buena fe de quienes compraron

terrenos y se ubicaron.

luján. En Luján, el terreno con problemas es justamente la zona de Chacras

de Encalada, tierras limítrofes con Las Heras. “El único lugar donde tenemos

problemas es en Encalada, porque, si bien las culpas son compartidas, donde

la gente se ubicó sin control alguno corresponde a Las Heras, aunque es

Luján quien les presta todos los servicios de recolección y limpieza, pero es

urgente que se regularice esto, porque esa gente no tiene cloacas, el agua se

la llevamos nosotros con un camión, no hay donación de calles porque

funcionan como loteos privados y corren riesgos aluvionales porque allí hay

defensas en el medio”, explicó el intendente Omar Parisi.

godoy cruz. Totalmente diferente es la situación de Godoy Cruz, cuyo

piedemonte no está ocupado por lindas casas, como en los otros

departamentos, sino por asentamientos inestables y basurales. “Hemos

invertido mucha plata en recuperar nuestro piedemonte, que tiene

características especiales porque durante años ha sido zona de basurales,

incluso, hay uno en el centro del territorio (el pozo) que queremos erradicar,

mediante la instalación de una planta de tratamientos de residuos sólidos

urbanos. Estamos limpiando y cicatrizando estos basurales. En el futuro

queremos forestar la zona y usarla como atractivo turístico, porque allí no se

puede vivir y los paisajes son muy lindos”, explicó Oscar Sandes, secretario

de Ambiente, Obras y Servicios Públicos de Godoy Cruz.

En este departamento, la ocupación es menor, no exceden de 300 las

viviendas las ubicadas en la zona (barrio Sol y Sierra) y unos 4 o 5 puestos

dentro de lo que sería la montaña en sí.

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