4160 pesos para no ser pobre

Una familia tipo precisó contar en octubre con un ingreso de 4160 pesos para no caer bajo la línea de pobreza, y con 1135 pesos para no perforar el umbral de la indigencia.
El índice de precios al consumidor en la provincia experimentó en octubre una incremento del 1,80% respecto de la medición de septiembre, lo que arroja un inflación acumulada del 8,6% a lo largo de este 2009.

Obviamente, el constante aumento en el costo de vida trae aparejada la consecuente suba en el costo de la Canasta Básica Alimentaría y la Canasta Básica Total, que definen la condición de indigencia y pobreza.

En función de los datos suministrados por la Dirección de Estadística y Censo de Tierra del Fuego, una familia integrada por dos adultos (varón de 35 años y mujer de 31 años) y dos menores (nena de 8 años y nene de 5 años) precisó contar con un ingreso económico de 1135 pesos para poder cubrir una canasta de alimentos capaz de satisfacer un umbral mínimo de necesidades energéticas y proteicas –denominada Canasta Básica Alimentaría– y no caer bajo la línea de indigencia.

En tanto, ese mismo grupo familiar debió tener un ingreso mensual de 4160 pesos para satisfacer un conjunto de necesidades alimentarias y no alimentarias consideradas esenciales (vestimenta, transporte, educación, salud, entre otras) para no caer bajo el umbral de la pobreza.

Río Grande, más caro para vivir

A pesar de que el aumento del costo de vida en octubre fue menor en Río Grande que Ushuaia, ya que el Indice de Precios al Consumidor (IPC) creció un 1,17% en aquella ciudad y un 2,44% en la capital, la inflación acumulada 2008–2009 determinó que para no ser indigente una familia tipo precisara en Río Grande 1.139 pesos y 4.176 pesos para no ser pobre, en tanto que en Ushuaia el nivel de ingresos para cada una de esa categorías fue de 1.131 pesos y 4,146 pesos, respectivamente.

Vale señalara que con el correr de este año, la inflación en Ushuaia fue superior a la de Río Grande lo que va equiparando el costo de vida entre ambas ciudades. Como ejemplo de ello, durante el semestre mayo–octubre, el índice de precios al consumidor acumuló un incremento del 8,1% en la capital fueguina contra el 5,5% de la ciudad del norte de la provincia.

En lo que hace específicamente a la medición del IPC de Octubre, el Ushuaia el rubro que registró el alza más significativa fue el de Alimentos y Bebidas con un 3,54%; seguido por el Esparcimiento y Educación con el 2,85%; Atención Médica y Gastos de Salud, 2,01%; Indumentaria, 1,59% y Bienes y Servicios con el 1,45%. En tanto que el de Vivienda, Combustible y Electricidad se mantuvo sin cambios.

Por su parte, en Río Grande la suba más importante fue Atención Médica y Gastos de Salud con el 2,32%. Por detrás de este se ubicaron Alimento y Bebidas, 2,06%; Bienes y Servicios Varios, 0,63; Esparcimiento y Educación, 0,02%. No registró variación el de Viviendas, Combustibles y Electricidad, en tanto que el de Indumentaria registró una baja del 0,44%.

En los primeros 10 meses del año, en la ciudad capital el rubro que acumuló el mayor incremento fue el de Esparcimiento y Educación con un 18,3%, seguido por el de Alimentos y Bebidas con el 11,09%; Bienes y Servicios Varios, 9,51%; Viviendas, Combustibles y Electricidad, 3,44%. En tanto, el que menos subió fue el de Indumentaria con el 2,8%.

Al igual que en Ushuaia, en Río Grande la mayor suba acumulada se dio en el rubro Esparcimiento y Educación con un 16,7%, seguido por el de Indumentaria, 15,7%; Atención Médica y Gastos de Salud, 14,8%; Bienes y Servicios Varios, 10,8%; Alimentos y Bebidas, 8,77% y Viviendas, Combustibles y Electricidad con el 0,17%.

Cómo se mide pobreza e indigencia

La medición de la pobreza con el método de la Línea de Pobreza consiste en establecer, a partir de los ingresos de los hogares, si éstos tienen capacidad de satisfacer –por medio de la compra de bienes y servicios– un conjunto de necesidades alimentarias y no alimentarias consideradas esenciales.

El procedimiento parte de utilizar una Canasta Básica de Alimentos (CBA) y ampliarla con la inclusión de bienes y servicios no alimentarios (vestimenta, transporte, educación, salud, etcétera) con el fin de obtener la Canasta Básica Total (CBT).

Para definir la Canasta Básica Alimentaria se toma como unidad de referencia el costo que demanda cubrir la necesidad energética (2700 kcal) para un hombre adulto, entre 30 y 59 años, de actividad moderada. Dado que los requerimientos nutricionales son diferentes según la edad, el sexo y la actividad de las personas, sobre ese valor de referencia se establecen relaciones en función del sexo y edad para establecer las equivalencias nutricionales.

La tabla de alimentos que conforman la CBA para un adulto de referencia contempla los siguientes productos (expresados en gramos): Pan, 6060; galletitas saladas, 420; galletitas dulces, 720; arroz, 630; harina de trigo, 1020; otras harinas (maíz), 210; fideos, 1290; papa, 7050; batata, 690; azúcar, 1440; dulces, 240; legumbres secas, 240; hortalizas, 3930; frutas, 4020; carnes, 6270; huevos, 630; leche, 7950; queso, 270; aceite, 1200; bebidas edulcoradas, 4050; bebidas gaseosas s/edulcorar, 3450; sal fina, 150; sal gruesa, 90; vinagre, 90; café, 60; té, 60 y yerba, 600 gramos.

El valor de referencia de la CBA de octubre para el aglomerado Gran Bueno Aires fue de 150 pesos, en tanto la de Tierra del Fuego de 367 pesos.

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