Las 2.400 slots generarían 300 empleos y $ 10 millones anuales de canon a municipios

Actualmente, por las 3.000 máquinas que funcionan, los 15 municipios con slots perciben 12 millones de pesos anuales. El proyecto eleva esa cifra a 22 millones. Se evalúa que el 3% del canon que abona Lotería a los intendentes suba al 5% y que el 1% que les paga CET se eleve al 2%.
Si la Legislatura Unicameral aprueba la instalación de otras 2.400 tragamonedas en distintas ciudades y pueblos del interior cordobés, la Compañía de Entretenimientos y Turismo (CET), concesionaria del juego en toda la provincia, deberá contratar como mínimo 300 personas para mantener, operar y controlar estos nuevos puestos de apuestas.

Pero además, con la suba del canon que la empresa seguramente deberá afrontar para compensar la habilitación de estas 2.400 máquinas, la totalidad de los municipios que acepten la radicación de las mismas, recibirán como mínimo 10 millones de pesos anuales, contabilizando tanto las partidas que gira Lotería de Córdoba como aquellas que aporta en forma directa CET. Actualmente, por las 3.000 máquinas perciben, entre los 15 municipios con slots, 12 millones de pesos anuales. El proyecto eleva esa cifra a 22 millones.

Si bien no existen porcentajes definidos, se maneja como una posible alternativa que el 3% del canon que abona Lotería a los intendentes por la explotación de los slots suba al 5% y que el 1% restante que paga en forma directa CET a los gobiernos locales se duplique al 2%.

Estas cifras deberán surgir de un proceso de negociación, del que tomarán parte todos los jefes comunales de los lugares donde actualmente existen tragamonedas o donde hipotéticamente se puedan radicar en 2009, representantes de Lotería y de la empresa concesionaria del juego.

La cifra de 300 nuevos empleos que generarían los 2.400 futuros slots no es capciosa. En la actualidad CET emplea a 1.200 agentes para mantener en funcionamiento las 3.000 slots que tiene instaladas en sus locales de Villa Carlos Paz , San Francisco, Río Cuarto, Villa María, Río Ceballos, Alta Gracia, Laboulaye, General Roca, Cruz Alta, Deán Funes, Mina Clavero, La Falda, Morteros, Miramar, Embalse, Cosquín y Corral de Bustos.

Como la mayor parte de las nuevas tragamonedas irán a estos mismos lugares para ampliar la capacidad existente, no será necesario aumentar en forma proporcional la cantidad de empleados.

Sí, en cambio, será imprescindible tomar otros operarios si se confirma la radicación de locales de CET en poblaciones como Justiniano Posse, Jesús María, Colonia Caroya, Bell Ville, Las Varillas o Huinca Renancó que potencialmente pueden llegar a interesar a esta empresa por la cantidad de habitantes, el alto nivel adquisitivo de los mismos o la cercanía limítrofe con provincias como Santa Fe o La Pampa donde no existen tragamonedas para jugar.

En Justiniano Posse ya hubo un empresario interesado en instalar slots ofreciendo su local para ello y en Bell Ville, las máquinas podrían ubicarse en el salón donde funciona el bingo.

En Lotería de Córdoba suponen que ante la hipotética suba en el canon mensual que deberá pagar CET para tener más slots funcionando, habrá varios intendentes interesados en lograr la llegada de este juego.

Reubicación y reemplazos

Villa Carlos Paz con 430 puestos de juego, San Francisco, Río Cuarto y Villa María con 280 en cada caso son las ciudades que mayor cantidad de slots tienen en funcionamiento. La habilitación del nuevo casino en pleno centro de Villa Carlos Paz ha obligado a la empresa concesionaria a trasladar allí máquinas ubicadas en el resto de los locales del interior provincial, que obviamente serán reemplazadas con parte de las futuras 2.400 unidades, si es que la Legislatura aprueba la ley.

Como compensación ante este mayor desarrollo del juego en toda la provincia, el gobierno aprobará una ley para combatir las adicciones la semana próxima (ver página 4). Al respecto puede recordarse que existe un 0800 disponible en forma permanente para los apostadores y un programa denominado “Jugador Responsable” al que recurren las personas que no pueden controlar su conducta.

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