Un 2019 con poca infraestructura y preocupación por la sub ejecución

Un 2019 con poca infraestructura y preocupación por la sub ejecución

Para el próximo año, se repiten del presupuesto 2018 más de 300 obras en 104 municipios. Las áreas más afectadas. Alarma en los municipios y pedidos de informes que empiezan a surgir. 

Terminar lo empezado. Así podrían resumirse las aspiraciones de máxima que tiene el gobierno de María Eugenia Vidal de cara al próximo año en materia de obra pública en un contexto de fuerte recorte. “La realidad es que los montos dedicados a obras no son muchos", admitió ante la consulta de Letra P el ministro de Infraestructura bonaerense, Roberto Gigante, luego de exponer el presupuesto para el área ante los legisladores. Sin embargo, las señales de alarma en varios municipios no sólo se posan en las previsiones para el próximo año sino en un presente de sub ejecución que se pone de manifiesto en la ley de leyes 2019, donde se repiten más de 300 obras para 104 comunas que ya estaban contempladas para su concreción en el presupuesto de 2018.

De acuerdo a lo relevado por este medio a partir del cotejo de ambos presupuestos, algunas obras sub ejecutadas empezaron este año y se estirarán al que viene. Otras ni siquiera comenzaron. En ese último lote aparecen desde obras vitales para los municipios (como plantas depuradoras, cloacas y viviendas), hasta trabajos de infraestructura significativo peso que la provincia confía en lucir con su puesta en marcha el próximo año, al contar ya con financiamiento organismos multilaterales.

En este panorama de escasez y recorte, hay quienes pierden más que otros. Existen municipios con un importante número de obras sub ejecutadas, como sucede en tres administrados por el peronismo: Avellaneda (con ocho), Lomas de Zamora y Almirante Brown (ambos con diez). En el caso de San Antonio de Areco, la comuna administrada por el kirchnerista Francisco Durañona no figura para 2019 con obras adeudadas de este año ya que directamente no aparecen trabajos de infraestructura previstos para este municipio en particular.

 También están quienes sólo registran una obra anotada para el próximo año y que es la culminación de una que tendría que haber finalizado en 2018. Esto se advierte en Laprida, donde su intendente, el peronista Alfredo Fisher, ya expresó su disconformidad ante la consulta de Letra P: "Realmente la proporción que les toca a los vecinos de Laprida de ese endeudamiento para obra pública, como dice la gobernadora, es totalmente desproporcionada".

Por esta situación que, en mayor o menor medida, se registra en más de cien comunas, ya empiezan a redactarse en diversos concejos deliberantes pedidos de informes que apuntan a conocer el estado de avance de las obras financiadas por la Provincia en sus distritos.

En lo que refiere al desglose por áreas, es significativo el retraso en la ejecución de obras de agua y cloacas. Ya en la primera mitad del año, algunos secretarios de Obra Pública de distritos oficialistas y opositores señalaron a este medio la existencia de retrasos en el giro de partidas para la realización de ampliación o remodelación de plantas de tratamiento de residuos cloacales y extensión de red cloacal.

Uno de los argumentos que se vertía por ese entonces en las oficinas ministeriales era que buena parte de los esfuerzos del área comanda por el director de agua y cloacas bonaerense, Martín Heinrich, estaban puestos en el avance del proceso licitatorio del acueducto Bahía Blanca-Río Colorado, una de las obras más ambiciosas de la era vidalista. No obstante, este trabajo de infraestructura aún no comenzó.

Así dadas las cosas, existen más de 20 sub ejecuciones de desagües pluviales (repartidas entre los distritos de Alsina, Almirante Brown, Balcarce, Baradero, Berisso, Brandsen, Ensenada, H. Yrigoyen, La Matanza, Laprida, Merlo, Morón, Pilar, Quilmes, Roque Pérez, San Isidro, San Nicolás, San Vicente y Tordillo) y un número similar entre obras retrasadas o no ejecutadas en materia de ampliación de plantas depuradoras y extensión de redes cloacales y de agua (repartidas entre los distritos de Tres Arroyos, Brandsen, Lincoln, Alsina, Ameghino, Miramar, General Rodríguez, San Martín, Maipú, Necochea, San Miguel, Coronel Suárez, La Plata, Las Flores y San Nicolás).

Un caso paradigmático en este sentido es el que se refleja en la capital bonaerense. En cuanto a los trabajos sub ejecutados en materia hídrica, figura dentro de las más suculentas el saneamiento de la cuenca del arroyo El Gato, obra que en 2018 se presupuestó por $247 millones sin proyecciones para años siguientes. Sin embargo, esa misma obra no sólo vuelve a aparecer en el presupuesto 2019, sino que ahora su concreción se fragmenta en tres años: 2019 (por casi $314 millones), 2020 (por $100 millones) y 2021 (por $25 millones).

En cuanto al derivador de la Avenida 31, la obra estaba pautada en $100 millones para 2018, pero en el presupuesto 2019 se eleva a casi $387 millones. Otro derivador, en este caso el de la avenida 143, también forma parte de la subejecución 2018. Aunque se avanzaron en estos trabajos, no se llegaron a finalizar, por lo que para 2019 el monto es prácticamente similar al de este año: cerca de $16 millones.

En tanto, la construcción de interferencias de los derivadores de la calle 143, previstos en 2018 a $3 millones, ahora figuran en el presupuesto 2019 por $18.610.100. Para el puente de avenida 520 que cruza arroyo El Gato (presupuestado en $120 millones para finalizarlo en 2018), se proyectan hacia 2019 $82.348.000. Resta concluir también la construcción de otro puente sobre arroyo El Gato (quedó un remanente de casi $20 para el año que viene).

Para cerrar las obras hidráulicas que simbolizan la sub ejecución en infraestructura en la capital bonaerense, aparece la más importante: la construcción de la nueva planta potabilizadora de agua para La Plata y la región.

Para 2018, se tenía previsto desembolsar para esta obra $96.5 millones, sin proyecciones hacia años posteriores. A pesar de que en febrero la Provincia firmó para esto un préstamo por U$S 51 millones con un fondo kuwaití (y un financiamiento adicional de 119 millones que aporta la Corporación Andina de Fomento), la obra aparece en el presupuesto 2019 con un largo derrotero hasta su concreción: $200 millones sólo para 2019. El grueso, queda para la próxima gestión: $1.240 millones para 2020 y $896 millones para 2021.

Tal como contó Letra P, el emisario del fondo kuwaití que firmó el acuerdo con la Provincia, Ghanem Sulaiman Al-Ghenaiman, aparece en los Paradise Papers por haber integrado once entidades offshore radicadas en la guarida fiscal de Bermudas.

SALUD. Otra área que se encuentra fuertemente signada por la sub ejecución es una sobre la cual la gobernadora Vidal posó especial énfasis discursivo: la refacción de hospitales y centros de salud en la provincia de Buenos Aires. Aunque se han finalizado durante este año varias guardias, se advierte un retraso en trabajos de adecuación edilicia de mayor envergadura.

En el presupuesto 2019, figuran más de 30 obras en distintos hospitales que estaban presupuestados para 2018. Este panorama ya disparó la presentación de pedidos de informe en la Legislatura.

A modo de ejemplo, según pudo dar cuenta este medio a partir de fuentes confiables, a principios de este mes comenzaron a registrarse problemas en la obra de un efector de salud importante de la capital provincial a raíz de retrasos en el giro de fondos. De esta forma, con un presente de sub ejecución, las previsiones para 2019 aparecen con fuertes nubarrones.

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