En 2010 Salta será la cabecera regional de la Gendarmería Nacional

Funcionarios de la Nación y la Provincia presentaron las cinco aeronaves destinadas a esta difícil tarea.
Las localidades del norte de la provincia se vieron ayer sorprendidas por el vuelo que sobre las localidades de Ballivián, Mosconi, Tartagal, Aguaray y Salvador Mazza realizaban cuatro helicópteros en formación y un avión pertenecientes a la Gendarmería Nacional Argentina. Son las nuevas aeronaves con las que la fuerza federal contará para la siempre desigual lucha contra el tráfico de sustancias prohibidas.

En ese marco, El Tribuno dialogó con el director nacional de Gendarmería, Bernabé Schenone, quien señaló que a mediados de 2010 la provincia será la cabecera regional de esa fuerza.

"Hasta hoy los escuadrones con asiento en Salta y Jujuy dependen de la jefatura de la región III, con asiento en Córdoba. Le planteamos al ministro de Justicia la necesidad de contar con una jefatura de región en Salta. Sería a partir de mediados de 2010 y contaría al principio con unos 150 efectivos", manifestó.

También se puso en funcionamiento el control de espacio aéreo, en especial en zonas de la frontera norte.

Schenone agregó que "la intención es que ese comandante general pueda estar más cerca de la línea de frontera para coordinar las acciones. En ese sentido, le presentamos la propuesta al gobernador de Salta para establecer lo más rápido posible esta futura región que funcionaría en algún lugar de la ciudad de Salta".

Lucha desigual

No hace dos décadas la represión del narcotráfico se hacía casi exclusivamente en vehículos y sobre la ruta nacional 34; pero las bandas organizadas fueron cambiando sus modos de operar, por lo que comenzaron a incursionar por los difíciles caminos del Chaco salteño buscando sortear los controles. Las dificultades de esos caminos los obligaron a adquirir costosos vehículos doble tracción y aprovisionarse de equipos de comunicación, y tiempo más tarde de teléfonos celulares para "ir barriendo" el trayecto y asegurarse de llegar a destino con sus cargas millonarias de droga.

Cuando las fuerzas federales, como la Gendarmería Nacional, crearon nuevos escuadrones, patrullas motorizadas, controles tanto fijos como móviles y dotaron al personal de vehículos doble tracción, motocicletas enduro o cuatriciclos, las bandas se volcaron a la utilización de aeronaves para trasladar las cargas.

De esa manera lograban sortear los controles más estrictos ubicados en las regiones de frontera como Orán, Tartagal, Salvador Mazza y poner sus cargamentos más cerca de sus destinos finales, las grandes capitales de la Argentina, los aeropuertos internacionales de nuestro país y hasta el puerto de Buenos Aires.

Las nuevas aeronaves

Ayer, con la presencia del ministro de Seguridad, Justicia y Derechos Humanos de la Nación, Julio Alak; del secretario de Asuntos Militares del Ministerio del Interior, Esteban Montenegro, y el gobernador de la Provincia, Juan Manuel Urtubey, entre otras autoridades, fueron oficialmente presentadas las nuevas aeronaves que serán utilizadas en la lucha contra el narcotráfico y que dependerán de una nueva estructura orgánica que fue creada dentro de la misma Gendarmería Nacional Argentina, una de cuyas bases de operaciones está ubicada en General Mosconi, en el edificio que fuera de la petrolera Tecpetrol, ubicada en dirección al acceso sur de esa localidad.

Otras unidades operacionales similares estarán en Salta capital, Tucumán y Santiago del Estero, para desplegar en forma conjunta y coordinada todo el accionar posible en contra del narcotráfico. Las unidades de reconocimiento especial, de aviación, de procedimiento judicial y las unidades de inteligencia criminal conforman una nueva superestructura dentro de la misma fuerza federal, que actuará en forma coordinada y paralela a los escuadrones y agrupaciones del norte del país.

Actividad coordinada

En forma coordinada y paralelamente al trabajo de la Gendarmería y a la creación de una nueva estructura dentro de esa fuerza, el Ejército Argentino y la Fuerza Aérea Argentina harán su aporte a este megaplán de control del espacio aéreo.

El radar que fue instalado en la primera semana de noviembre en el Regimiento 28 de Infantería es la herramienta fundamental con la que cuenta esta fuerzas de tareas conjuntas que conforman Ejército y Fuerza Aérea, ambas dependientes del Ministerio de Defensa de la Nación.

La función del radar instalado en el RIMTE 28 con asiento en Tartagal es realizar el control del espacio aéreo de todo el noroeste argentino y, según lo explicó el comodoro César Sprenger (FA), este control se realiza en coordinación con otros dos radares de tres dimensiones ubicados en las ciudades de Resistencia (Chaco) y Posadas (Misiones). El Ejército, por su parte, tiene además el de Tartagal y otro que funciona en los alrededores de la ciudad de Formosa, ambos de 2 D.

Sprenger explicó que "la información que recogen todos los censores de los cuatro radares es transmitida en forma simultánea al Centro de Operaciones Aeroespaciales ubicado en la ciudad de Merlo, provincia de Buenos Aires. Pero bajo el sistema de defensa no nos corresponde determinar si se trata de un vuelo ilícito. Solamente determinamos si es irregular o no, es decir, si tiene o no un plan de vuelo presentado".

"Una vez que se concreta esa detección la información es transmitida desde el Centro de Operaciones al Comando y desde éste al Ministerio de Defensa. La misma información es transmitida a su vez a la Secretaría de Seguridad Interior", explicó.

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