El 2009 pronostica más castigo a las provincias

Aunque en días pasados se informaba que muchos senadores votaron en contra de sus provincias, vale rescatar el discurso del diputado liberal de Corrientes, José Ameghino Arbo, quien diagnosticó a la perfección lo que pasa y lo que viene ante el embate de la Nación por hacerse de todas las cajas posibles. Fue en oportunidad de tratarse el presupuesto 2009, que los Kirchner pidieron con desesperación.
Al discutirse en el Congreso Nacional muchos temas calientes, como el proyecto de presupuesto 2009, la estatización de Aerolíneas, el cambio del sistema jubilatorio y otros, siempre a partir del debate primigenio que fue el proyecto para ratificar la resolución 125, los legisladores de todo el país se vieron en un dilema: ¿defendían los intereses de sus provincias o de sus partidos?.

En muchos casos no hubo más que conflictos internos, si es que los hubo, porque muchos votaron sin dudar en contra de la gente que los votó, como se informó acerca de los senadores la semana pasada. Se trata de los representantes natos de las provincias. Tres por cada jurisdicción.

Pero en el caso de los Diputados, que son de la Nación, no quiere decir que no tengan la obligación de defender principios y luchar por mejores condiciones para el electorado que los puso en su banca.

Así es que cabe traer a colación el discurso del liberal correntino José Ameghino Arbo, en oportunidad de discutirse el presupuesto, que los Kirchner reclamaron con desesperación.

En sus palabras, Arbo no sólo anticipa lo que vendría luego, sobre fin de año, sino que abre el interrogante de lo que podría pasar de aquí en más, con el Gobierno Nacional echando mano a todos los recursos posibles para no desfinanciarse, incluso de las provincias o de los jubilados (son los fondos de la Anses los que financian las compras de heladeras y autos 0km). Y todo gracias a una violación total de la Constitución por la cuál los legisladores podrían ser acusados de "infames traidores a la Patria", según dice el propio texto fundamental: el otorgamiento de superpoderes. O facultades parecidas a la suma del poder público.

"La presidenta, doctora Fernández de Kirchner, nunca ha votado un proyecto de ley que estableciera superpoderes, ni aún cuando su esposo fue presidente de la República. De última se retiraba del recinto, no votaba y dejaba que lo hiciera el resto de los legisladores de su partido", dijo Arbo, en uno tramo de su alocución, y arremetió: "Además, quiero recordar que en su discurso de asunción puso especial énfasis en mejorar la calidad institucional, y lamentablemente debo señalar que este proyecto de ley de presupuesto deja bastante que desear en ese sentido.

"Deseo llamar a la reflexión a mis colegas respecto de la coparticipación de los recursos fiscales. Este Parlamento y los anteriores no hemos dado respuesta a este tema. Desde 1994 está pendiente la sanción de una nueva Ley de Coparticipación Federal de Impuestos, y justamente fue la actual Presidenta uno de los adalides en la defensa de la coparticipación federal de los recursos provinciales.

"Este proyecto de presupuesto que estamos debatiendo es el que más castiga a las provincias en los últimos tiempos: sólo el 24,8 por ciento de la recaudación será coparticipable, es decir, prácticamente diez puntos por debajo del 34 por ciento que establece el último pacto fiscal.

"Este es el menor porcentaje de coparticipación de los últimos 50 años".

"Por lo tanto, deberíamos preguntarnos hasta cuándo las provincias van a seguir siendo mendigas de la Nación, cuando ellas son preexistentes a esta última. No se puede estar pendiente de los favores de la Presidencia o de algún funcionario público que distribuye discrecionalmente los recursos para hacer frente a obras en las áreas de educación y de vivienda.

"Debo aclarar que la diferencia entre el 24,8 por ciento que se va a repartir y el 34 por ciento, que es lo que se debería redistribuir, representa 10 mil millones de pesos menos para las provincias.

"También quiero alertar a los colegas diputados sobre el hecho de que si no nos abocamos a la tarea de corregir las distorsiones en los ingresos de las provincias, muchas de ellas van a entrar nuevamente en situación de crisis y de dificultad de pago de sus deudas, como ocurrió en 2001. Hoy nos podemos encontrar con gobernadores que están anunciando medidas anticrisis, mientras que otros están gestionando ante el gobierno central la continuidad de las obras públicas prometidas.

"Un informe que distribuyó la Auditoría General de la Nación sobre las deudas que las provincias mantienen con la Nación, afirma que dada la distribución de las obligaciones, se observa una alta concentración en el corto plazo, con una presión próxima al 50 por ciento de los recursos de coparticipación en las jurisdicciones de Buenos Aires y de Río Negro, y un nivel que fluctúa entre el 30 y el 40 por ciento en otras seis jurisdicciones: Jujuy, Neuquén, Misiones, Córdoba, Formosa y Corrientes.

"La desaceleración de la economía ya dio sus primeras muestras de que puede resultar dramática para varias de esas provincias, porque el menor crecimiento puede representar otros 10 mil millones de pesos.

"Párrafo aparte merece lo que hoy sucede en la Provincia de Corriente con el Programa de Asistencia Financiera (PAF), porque a pesar de haber sido acordado todavía no se firmó el convenio. En este sentido, nos siguen descontando los recursos de la coparticipación y no se cumple con la ley vigente. Lo mismo ocurre con el financiamiento de los déficit de la Anses, que no están siendo cubiertos.

"La inequidad fiscal entre la Nación y las provincias debe ser revisada en forma perentoria. Por eso, junto con otros diputados presenté un proyecto para que se coparticipe la totalidad de los fondos que se recaudan a través del impuesto sobre los débitos y créditos bancarios, más conocido como impuesto al cheque. De este modo la distribución sería más equitativa y justa.

"Esa inequidad se ve aún más agravada por el continuo aumento de la presión fiscal, que para el ejercicio del 2009 se estima en un 29,62 por ciento. A nuestro juicio este porcentaje récord constituye una verdadera irracionalidad".

Comentá la nota