2009: un año que promete ubicarse más cerca de la recesión

El consumo, en el mejor de los casos, no aumentaría más de 2%.En el comercio, nadie piensa en crecer y las expectativas son moderadas.
La actividad económica registrada en el último trimestre del año proyecta para 2009 que el consumo abandonará definitivamente el fuerte ritmo de crecimiento que protagonizaba desde 2003, para ubicarse más cerca de la temida recesión.

Tradicionalmente, el consumo avanza en Argentina siguiendo el mismo ritmo de avance del PIB. Según el Ieral, el centro de investigaciones de la Fundación Mediterránea, la economía de Córdoba podría crecer el año próximo entre cero y dos por ciento; por lo tanto, la variación del consumo local debería ubicarse en esos términos.

"Si la economía viene generando más señales negativas que positivas, el consumo irá pasando del crecimiento mínimo a la recesión", advierte Juan Manuel Garzón, investigador jefe del Ieral.

Al respecto, el economista resalta que por ser un año electoral, se espera una participación mayor aún del Estado en el mercado, aunque no de la manera a la que nos tenía acostumbrados. En este sentido, proyectó una menor participación del gasto público respecto de los años electorales anteriores, pero una mayor estimulación a la inversión privada a través de la participación de la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses) en la baja del costo de los préstamos al consumo, vía reducción en la tasa de interés, participando de manera directa en la compra de obligaciones negociables y fideicomisos financieros o de infraestructura.

La clave es la confianza. Un indicador clave para la evolución del consumo es la confianza del consumidor. Pero ésta no para de caer desde el inicio del conflicto entre el campo y el Gobierno nacional: en noviembre el Índice de Confianza del Consumidor local, elaborado por la consultora MKT, registró una baja interanual del 25,2 por ciento y se ubicó en un plano similar al que registraba en agosto de 2001.

"Un detalle importante es que la caída más grande se registra en las expectativas a futuro y no tanto sobre la percepción de cómo está la economía familiar en la actualidad. Esta es una diferencia importante respecto a agosto de 2001, cuando era más grande el impacto sobre bolsillo que sobre las expectativas", destaca el director de MKT, Gastón Utrera.

En este sentido, el consultor asegura que si en 2009 se sigue profundizando el pesimismo, hacia finales del primer trimestre el impacto sobre bolsillo de los consumidores comenzará a sentirse aun más, con lo que el freno en el consumo será mayor.

En torno a los anuncios de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, resalta que no tuvieron un impacto importante en la gente, según las mediciones que la consultora realiza en diciembre: "La población no está convencida de que estos planes para estimular el consumo tengan un impacto real en la economía", señala.

Con esta previsión, proyecta Utrera, difícilmente la confianza revierta el proceso de deterioro de las expectativas y seguramente el año va a arrancar con un nivel de confianza en baja.

Todo es cautela. Con esta perspectiva, en los comercios minoristas "todo es cautela y expectativa moderada", manifiesta Luis Oliva, gerente de la Cámara de Comercio de Córdoba. Según el dirigente, en el sector "nadie se va a expandir, los negocios van a tratar de consolidar las estructuras y esperar".

Al respecto, proyectó que en el área céntrica de la ciudad nadie espera que esta crisis genere cierre de compañías o achicamiento en la estructura de personal, ya que en la mayoría de los casos se trata de pequeñas empresas.

Por su parte, Jean Christophe Brindeau, director general de Libertad, sostiene que el retail espera una caída en el ritmo de avance del consumo, por lo que la máxima aspiración es igualar las ventas registradas en 2008.

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