En 2009 Fauna secuestró 2.650 animales cazados furtivamente

Regularán la actividad que se da casi totalmente en la ilegalidad. Proyectan crear 2 cotos.
Durante 2009, la Dirección de Fauna, dependiente de la Secretaría de Medio Ambiente, secuestró unos 2.650 animales, entre aves, peces y mamíferos no autorizados, producto de la caza furtiva y la pesca no autorizada, la mayoría de ellos en San Rafael. "Los sanrafaelinos son muy adeptos a la caza de algunos animalitos para comérselos (piches sobre todo), y también a la pesca", explica el director del área, Hugo Ascencio.

En Mendoza hay caza autorizada, pero con limitaciones. En el primer caso, sólo se permite durante todo el año la captura de especies exóticas introducidas en nuestra provincia, como el conejo silvestre, la liebre europea o el jabalí. "Esto nos permite también un control poblacional", indicó Ascencio.

La limitación, en este caso, está dada por la cantidad: en el caso de los conejos, no se permiten más de 30 ejemplares por salida, mientras que es difícil que alguien cace más de un jabalí.

En el caso de las especies autóctonas, su matanza está prohibida durante todo el año, porque inclusive algunas se encuentran en peligro de desaparecer en nuestra provincia, como el águila coronada. "Este animal perdió sus lugares naturales y, en vez de posarse sobre algarrobos, lo hace sobre postes de luz, por lo que se convierte en una presa muy fácil", indicó Ascencio.

La actividad en Mendoza es bastante limitada con relación a las provincias vecinas, donde la caza en cotos tiene un fuerte impulso estatal y atrae una gran cantidad de turistas a destinos como San Luis, Neuquén y La Pampa. En esta última provincia, por ejemplo, existen más de 40 cotos.

Mendoza, en cambio, tiene sólo uno habilitado para la caza de jabalíes, pero no tiene mucho uso. "No se vio muy bien su factibilidad económica cuando se lo armó", indicó Ascencio, quien confirmó que existen dos licencias en trámite: una para un predio para cazar liebres en General Alvear y otra para un predio que ofrecería ejemplares de ciervos en el Valle de Uco.

"La caza se practica como deporte para muchos mendocinos pero también para extranjeros", comentó el titular de Recursos Naturales Renovables, Daniel Gómez. "Inclusive, hemos detectado publicidades por Internet de sitios que no tienen ningún tipo de habilitación", comentó Gómez.

Otra actividad muy difundida es la pesca, cuya temporada comenzó el 1º de noviembre para las truchas y el 1º de diciembre para el pejerrey, pero para practicarla se necesita estar autorizado. "Detectamos mucha gente sin habilitación, en especial desde que está el dique Potrerillos", explicó Ascencio. Pero en esta actividad también San Rafael lidera el ranking de la pesca sin autorización, ya que sólo en este año se decomisaron en el departamento sureño 500 percas, 200 truchas y 600 pejerreyes.

"Lo que queremos lograr es revertir esa tendencia a la ilegalidad regulando la actividad para poder garantizar la conservación de las distintas especies", comentó Ascencio.

Otra de las actividades que se impulsa es la caza comercial de algunas especies para ayudar a ciertas comunidades a subsistir. Dos de esas iniciativas son, por un lado, la captura de nutrias para vender sus pieles (que practican algunas comunidades huarpes) y que coordinan Fauna, la Universidad de Buenos Aires y la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNCuyo, además de la caza de liebre europea, que le genera una fuente de ingresos en el invierno a ciertas comunidades rurales de San Rafael y General Alvear.

Comentá la nota