En 2007 el San Bernardo perdió $ 13 millones por accidentes de tránsito

La razón es que las aseguradoras no pagan y los accidentados falsean o niegan sus datos personales.
Millonarias pérdidas dejan los accidentes de tránsito al Estado salteño. El año pasado, el hospital San Bernardo no pudo cobrar más de 13 millones de pesos por los servicios que prestó en emergencias o terapias a pacientes que ingresaron como consecuencia de siniestros viales.

A las alarmantes cifras por muertos en accidentes de tránsito, los salteños deben sumarle ahora la pérdida de buena parte de sus impuestos que van a parar en la atención de personas por las que deberían responder las obras sociales o compañías de seguros.

Un importante porcentaje del presupuesto del hospital para el año pasado se invirtió en la atención y recuperación de las víctimas de accidentes de tránsito, pero, a la hora de cobrar por los servicios, el centro asistencial se quedó con las manos prácticamente vacías, ya que sólo se pudo recuperar el 11% de lo invertido.

Esta situación se debe a que la mayoría de las personas que ingresan por esta causa al San Bernardo, suministran datos falsos o directamente los niegan, por temor a que luego deban pagar ellos mismos por el servicio. "Esta es una situación inaudita ya que el hospital nunca le cobraría directamente a un paciente por los servicios. Si la persona es carente de recursos y no cuenta con obra social, la atención es absolutamente gratuita", señaló el doctor Jorge Mamaní, jefe de Radiología del hospital San Bernardo.

El facultativo detalló sin embargo que, cuando los ingresos son por algún accidente de tránsito, casi siempre hay una compañía de seguros que debe responder por los gastos de atención del lesionado, que en este caso sería la aseguradora de la persona que ocasionó el accidente. "Lamentablemente lo más difícil es cobrarle a las aseguradoras, de hecho hay una, la que más nos debe, que tiene un pasivo con el hospital de más de 100 mil pesos", señaló Mamaní al tiempo que presentaba al cronista de El Tribuno una pila de invitaciones al gerente de esa firma a una reunión para buscar una solución a la situación. "Nunca obtuvimos respuesta alguna", se lamentó.

"De continuar las aseguradoras en esa postura nosotros (desde el hospital) nos vamos a ver obligados a realizar una campaña en la que advirtamos a la sociedad qué empresas no deben contratar porque luego no los cubren", advirtió Mamaní.

El médico fundamentó su advertencia en que en el sector privado cuando una aseguradora no responde por los daños que ocasiona un automovilista, la Justicia acciona directamente sobre los bienes del imputado. "Por eso deben fijarse bien por qué hechos responde y por cuáles no, una compañía de seguros", explicó Mamaní, quien agregó que en el San Bernardo no descartan recurrir a la Justicia para cobrar por los gastos de atención a quien fuera responsable cuando su aseguradora no le responde".

Hecha la ley...

Esta situación con las compañías de seguro ocurren, según el titular de radiología del hospital, porque éstas cubren sólo accidentes de tránsito y no siniestros. En este punto radica la conocida letra chica de un contrato: sólo se considera accidente de tránsito a aquellos que son imposibles de prever o de evitar. Un siniestro es, en cambio, cuando una colisión o atropellamiento, etc. ocurre por negligencia del conductor, por ejemplo si conducía a exceso de velocidad o si estaba ebrio o si chocó por una mala maniobra: en esos casos, la mayoría de las aseguradoras no responden, al menos en la atención médica del lesionado que provocara el automovilista.

Futuro desalentador

Si bien aún no hay datos oficiales de lo que el hospital invirtió en la atención de pacientes por accidentes de tránsito, todo hace prever que las pérdidas superarán a las del año pasado ya que estos hechos aumentaron drásticamente y la situación de no cobro por parte del centro asistencial es igual a la del año pasado ya que sólo hay un 10% de los casos en vía de cobro y, en promedio, cada paciente por accidente de tránsito le cuesta al Estado provincial unos 9.000 pesos.

DARIO A. PEREZ

Comentá la nota