El TC 2000 cambia de aire

Hoy comenzará en Córdoba la 30a temporada de la categoría, que presentará cambios técnicos y una oxigenación ante la crisis financiera que afecta al sector automotor
No es una temporada más para el Turismo Competición 2000. Por varias razones, la categoría vivirá un año distinto, lleno de expectativas, generadas por los aniversarios y también por el cambio de rumbo técnico, acelerado por la tan mentada crisis financiera mundial. Pero eso quizá no lo tengan en cuenta los cordobeses que desde hoy visiten el autódromo Oscar Cabalén, de Alta Gracia, donde la disciplina pondrá primera y acelerará.

El TC 2000 cumple 30 años. Nacida a fines de los años 70 como una alternativa moderna y más "pistera" al tradicional y "rutero" Turismo Carretera, la categoría alcanzó el esplendor de la mano de las transmisiones televisivas, de los épicos duelos marcados por Juan María Traverso y su emblemática Renault Fuego con Ernesto Bessone y su Ford Sierra, Osvaldo "Cocho" López y el Regatta Vencedor y hasta el mismísimo Rubén Luis Di Palma, que junto con Jorge Omar del Río marcaron camino con los dorados VW 1500.

Luego de tres décadas, la disciplina estrena modelos. Aquellos que cautivan en las calles se convierten en deportivos para medirse en las pistas argentinas. Así, hacen su presentación oficial el Chevrolet Vectra, los Toyota Corolla 09, los Fiat Línea, los Renault Mégane II y el Peugeot 307. Las flamantes unidades se enfrentarán con los también modernos pero ya clásicos Honda New Civic y los Ford Focus. La expectativa, como siempre sucede ante el inicio de una nueva temporada, se centra en el funcionamiento de cada equipo, aunque esta vez con una característica fundamental: por primera vez en su historia, todos los coches utilizarán idéntica motorización.

Ya no habrá más desarrollos propios en cuanto a los impulsores. Allí se advierten los efectos de la crisis que, si bien afecta a casi todos los rubros, el sector automotor lo percibe con una sensibilidad mayor. Y el TC 2000, que tiene como patrimonio la representación oficial de las distintas terminales automotrices, esta vez padeció los coletazos del cimbronazo económico.

Veloz de reflejos, cambió el rumbo. Ante los altísimos costos del desarrollo de los motores (el mayor problema presupuestario que enfrentaban los equipos), se optó por reemplazar las unidades impulsoras por el Mazda Zetec 2,2 litros, con la supervisión de Oreste Berta.

La medida originó distintas posiciones. Los más críticos argumentan que el TC 2000 pierde identidad con la unificación de motores, mientras que los más realistas esgrimen que la continuidad del viejo esquema aseguraba la bancarrota de los teams.

Los equipos también contarán con las cajas de cambio Xtrac, equipo de transmisión de origen belga de seis marchas que sustituirán a las históricas Hewland.

Al margen de los cambios técnicos, en lo deportivo los pilotos tratarán de imponerse más allá del poderío de cada escudería y de la experiencia de cada piloto.

José María López tendrá la responsabilidad de defender el número 1 que ganó el año último con el equipo Honda. Esta vez competirá con la misma estructura, pero no tendrá el nombre oficial de la marca japonesa, justamente por el cambio de motores, y es por ello que el team se denomina Petrobras. El equipo de Víctor Rosso y Leonardo Monti contará con el histórico Juan Manuel Silva (el domingo cumplirá 200 carreras en el TC 2000) y el ascendente Leonel Pernía.

Chevrolet se muestra como uno de los grandes favoritos. A cargo del exitoso equipo JP Racing (campeón en el Turismo Carretera), además del ex campeón Christian Ledesma, cuenta con el gran referente histórico de la marca: Guillermo Ortelli, que tras conquistar su quinto título en el TC, busca el primero en el TC 2000.

Ortelli fue el protagonista del silencioso verano que vivió el TC 2000, ya que pasó de Renault a Chevrolet. En el búnker del equipo de la marca francesa quedó Matías Rossi, quien con 25 años ya supo lograr el bicampeonato con Chevrolet, y ahora sale con todo con el flamante Mégane II. A su lado estará el joven Néstor Girolami, de apenas 19 años. El de Renault es el team con promedio de edad más bajo de la categoría, con apenas 22 años.

Si hay una estructura que se caracteriza por la continuidad de sus representantes (y sus patrocinantes) es Ford, que por cuarto año consecutivo apuesta con Gabriel Ponce de León y Martín Basso. Con la sabiduría de los Berta y la flamante dirección deportiva de Walter Hernández, se trabaja para que los Focus (no son los nuevos aún) vuelvan a ser protagonistas, tras un 2008 no muy fructífero.

La aparición más impactante es la de Fiat. La marca italiana, tradicional en la historia del automovilismo argentino, vuelve al ruedo con el novedoso modelo Línea. A bordo estarán Emiliano Spataro y el joven Francisco Viel Bugliotti, sobrino del afamado piloto cordobés. Los coches se alistan en el Pro Racing, de Carlos Paz.

Otro polo de atracción será Esteban Tuero. El ex piloto de Fórmula 1 conducirá un llamativo Peugeot 307, "cola corta". Sin apoyo oficial, la marca del leoncito francés regresa a las pistas.

Al margen de los equipos que representan a las automotrices, el nuevo reglamento técnico permite a las estructuras privadas pelear desde una posición "más cercana" a los poderosos. Quizás allí se encuentre la mayor atracción, deportiva para los espectadores y económica para los equipos, del nuevo TC 2000.

* El Pato Silva fue el mejor en las comunitarias

Matías Rossi (Renault) registró el mejor tiempo en las pruebas comunitarias realizadas ayer en el autódromo Oscar Cabalén, donde mañana se hará la primera fecha del torneo 2009. Rossi recorrió el trazado cordobés en 1m35s429/1000 y aventajó a José María Pechito López (Honda) por 85/1000. Hoy, de 16 a 17.10, se hará la clasificación.

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