1958 - FARMACIA FRIDMAN - 2008 - 50 años

Recorrer medio siglo de historia de la farmacia, es repasar la historia del país, la ciudad y el barrio que nos vio nacer y crecer, pero además, es recorrer la historia de quienes lo hicimos posible, evidentemente una tarea demasiado compleja, imposible de resumir en las líneas que siguen, sin embargo, me he permitido recordar algunos hechos significativos que deseo compartir con Ustedes.
Recuerdo que el 24 de Noviembre de 1958, Farmacia Fridman abrió sus puertas con el apoyo de mis padres José y Ana y de mi hermano David, y fue así que alquilé el local en el barrio del que en aquella época era el pequeño Hospital de Zárate, La calle Félix Pagola era imposible de transitar, frente al local había comprado un terreno baldío, que durante 41 años funcionó como estacionamiento hasta que se construyó la farmacia que funciona actualmente, Villa Angus y Villa Massoni tenían todas sus calles de tierra.

Estaba en actividad Reysol, el Frigorífico Smithfield, el Policlínico de la Carne, el Sanatorio Argentino.

No existía el puente Zárate Brazo Largo, tampoco la Usina Atómica de Atucha, ni el gran Parque Industrial actual. Tampoco existían, el delivery, la televisión, las computadoras, ni que hablar de Internet o de la telefonía celular.

Recuerdo a mis primeros clientes, y hoy atiendo con más cariño todavía a sus hijos, nietos y bisnietos.

Recuerdo a Molo, Peyraga, Scalese, Bernardo (de Lima), Rubidio Melillo, Güidi, Torres, Anfolisi, Pastorino, Trápani, Di Pietro, Marchio, Odriozola, Simini colegas amigos que ya no están pero sí en mi recuerdo y mi corazón, y como olvidar a Galatti quien en su farmacia me permitió ejercer mis primeras practicas.

Mis empleados de entonces y de ahora. Juan Carlos, Melchor, Rubén, Carlitos, Claudia, Jorge, Gabriela, Muñoz, Héctor, Gloria, Graciela, Adriana, Mario, Marita, Carla, Norma, Marcia, Silvia, Damián, Gabriela y Evangelina.

Cumplir 50 años para una firma es un acontecimiento digno de ser recordado y mucho más cuando mirando hacia atrás, uno ve que no ha variado el rumbo decidido desde el comienzo, servir con integridad y poniendo en practica los más altos principios de la ética.

Es bueno, detenerse para mirar el camino recorrido, pero con la conciencia firme de la importancia de sumar trabajo y más trabajo, obteniendo nuestro mayor logro que es La confianza de nuestra gente en nuestra farmacia, lo que ha significado la consolidación de una imagen profesional y responsable, máxime en una actividad donde la materia prima es la salud y donde quién viene encuentra un apoyo, sobre todo de aliento y de esperanza.

Sin lugar a dudas, estas reflexiones son apenas un paréntesis en la tarea cotidiana. Definitivamente muchas cosas han cambiado desde el primer día en que Farmacia Fridman abrió sus puertas, pero la síntesis de lo que es: una empresa seria, sólida, reconocida por sus principios éticos inquebrantables, honesta, sensible y solidaria, eso jamás cambiará.

Por último agradezco a todos aquellos que han compartido de alguna manera la historia de medio siglo de vida de Farmacia Fridman, especialmente: ¡¡¡GRACIAS!!! a mis empleados, a mis clientes personales, a mis clientes corporativos, a mis proveedores, a mis colegas, a los profesionales de la salud, a mis vecinos y a toda la comunidad zarateña, pero fundamentalmente ¡¡¡GRACIAS!!! a mi esposa, mis hijas, mis yernos y mis nietos, ya que nada hubiera sido posible sin el apoyo de ellos.

Salomón Fridman

Farmacéutico

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