A las 17.30 habrá una nueva ronda El diálogo político del gobierno ya genera grietas en la oposición

Tras los elogios a Zúccaro de la Coalición, el Pro y el Paufe, sonaron ahora las primeras críticas. Sectores del Acuerdo Cívico sostienen que la convocatoria "sólo servirá para la foto".
El sorpresivo idilio que algunos referentes opositores comenzaron a transitar esta semana tras el diálogo político lanzado por el gobierno, volvió a sacar a luz las diferencias que dividen a las principales figuras que se ubican en la vereda de enfrente.

Así, mientras los que ya pasaron por la mesa del diálogo describen un jefe comunal diferente y mejor al que habían construido en sus imaginarios políticos recientes, los que esperan en la puerta o quedaron excluidos del convite lanzan dardos contra lo que consideran una vidriera que no tendrá más resultados prácticos que la foto de rigor.

Entre los primeros se cuentan los principales partidos opositores con representación en el Concejo Deliberante: Unión-Pro, la Coalición Cívica y el Paufe. Los tres pasaron, separados en dos tandas, en la primera semana del diálogo. A la salida, compartieron una visión optimista de la convocatoria y repartieron elogios hacia el gobierno en un número y calidad nunca registrada hasta ahora en las filas opositoras.

Del otro lado, algunas voces del Acuerdo Cívico y Social, que se sentará mañana a la mesa, y un sector de Unión-Pro que no fue invitado a participar, lanzaron críticas a la intención del gobierno municipal de lanzar la convocatoria y mostraron sus dudas sobre los resultados que arrojará cuando las charlas hayan terminado.

Todo bien

El ex candidato a concejal por la Coalición Cívica, Juan Arenaza, volvió a mostrarse ayer exultante tras haber participado, un día antes, de la segunda ronda de diálogo con el gobierno junto a la concejal Marcela Campagnoli y María Rosa Batalla, miembro de la mesa de conducción del partido.

En diálogo con el Programa SOS Noticias (FM Plaza, 92.1 mhz, sábados de 11 a 13), Arenaza se mostró "asombrado" por la respuesta del gobierno: "me mostraron cosas que pensaba que no tenían y otras que imaginé que no querrían mostrar", definió Arenaza.

"Como miembro de la sociedad de fomento Malvinas Argentinas participé de las rondas sobre planificación urbana ya en los gobiernos de (Alberto) Alberini y de (Sergio) Bivort. La verdad, pensé que con todo ese material se estaban matando de risa pero vi que se está trabajando con todo", sostuvo Arenaza.

De hecho, justificó que la planificación de Pilar para las próximas décadas se trabaje en un estado de secreto tal que la misma existencia de los proyectos fue sorpresiva para concejales y dirigentes partidarios.

"Es que son temas sensibles que pueden ser usados por especuladores para generar negocios inmobiliarios", argumentó Arenaza.

El ex candidato reconoció que hace apenas algunas semanas calificaba a Zúccaro como un "capataz de estancia" y señaló que, tal vez, "ese capataz venía haciendo muchas cosas bien", sostuvo Arenaza, quien varias veces durante la charla aclaró que él y su partido siguen siendo opositores.

Pero a la hora de buscar un punto flaco del gobierno sólo señaló "la mala comunicación pública del trabajo que hace".

Los elogios de Arenaza replicaron los que antes habían lanzado ya el denarvaísta Diego Ranieli, el macrista Marcelo Criniti y el pattista Luis Patti (h).

Todo mal

Desde la otra vereda, el ex candidato a concejal por el Acuerdo Cívico y Social, Gabriel Lagomarsino, se mostró totalmente opuesto a la visión más grata del diálogo que describió el resto de la oposición. De hecho, el dirigente analizaba anoche si participará mañana de la convocatoria lanzada por el intendente o si bien se mantendrá al margen.

En una postura a contracorriente de la propia dirigencia de la Coalición, Lagomarsino planteó que lo que sí tenía sentido era el diálogo nacional -rechazado por Elisa Carrió- porque era reclamado por la oposición. El capítulo local de la convocatoria, sostuvo, no era necesario.

"Zúccaro siempre se mostró predispuesto al diálogo. Yo mismo me reuní varias veces con él para hablar de proyectos concretos. El problema es que después ninguna de esas políticas se implementó", diferenció Lagomarsino. El opositor señaló que en algún caso, el gobierno trabajó para que las iniciativas fracasaran: "cuando presentamos el proyecto de acceso a la información hicieron ‘inteligencia’ para ver que Propilar, la entidad que lo elaboró, no tenía personería jurídica y con ese argumento se negaron a debatirlo".

Así, el opositor se mostró escéptico sobre los efectos prácticos del diálogo: "va a servir para que el gobierno consiga la tercera tapa en los medios con elogios de la oposición", señaló. Y enumeró algunos proyectos en distintos estados de elaboración prometidos por el propio gobierno que no se aplicaron: la Oficina Anticorriupción, la reglamentación del derecho a la información, la construcción de veredas por parte de la Comuna, "y el transporte, que sigue en manos de las mismas empresas y con permisos precarios".

Sin embargo, no todos en su partido piensan igual. Claudia Zakhem, también ex candidata en la misma lista de la que participó Lagomarsino anticipó que estará mañana a las 17.30 en el palacio municipal y ya prepara el temario que llevará a la mesa.

Por su parte, el concejal electo Gustavo Trindade también mostró su rechazo al diálogo. Aunque en su caso, había sido excluido de la convocatoria.

Escenario

En busca del justo medio

por Diego Schejtman

La convocatoria al diálogo político lanzada por el gobierno de Humberto Zúccaro centrifugó a la oposición y la arrojó hacia posiciones extremas.

Por un lado están los que ven en el gobierno un giro de 180º desde las críticas que le endilgaban hace apenas semanas y se sienten en la obligación de aclarar, entre elogio y elogio, que mantienen su condición opositora.

Por el otro, se muestran los que no ceden un tranco de pollo en sus posturas anti y aspiran a posicionarse como duros en un entorno de opositores edulcorados.

Lo que falta en esta convocatoria es el justo medio. La posición matizada y reflexiva que tome lo bueno, denuncie lo malo y empuje para que se materialice lo inexistente. En definitiva, la más complicada de las posturas.

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