1162 pesos para no ser indigente y 4260 para no ser pobre

Una familia tipo requirió contar en diciembre con un ingreso de 1162 pesos para no caer bajo la línea de indigencia y de 4260 para no estar bajo la de pobreza.

El aumento de precios minoristas registrado en la provincia durante el último mes del año pasado tuvo un lógico efecto alcista sobre el valor de la Canasta Básica Alimentaria y la Canasta Básica Total, que definen la condición de indigencia y pobreza.

En función de los datos suministrados por la Dirección de Estadística y Censo de Tierra del Fuego, una familia integrada por dos adultos (varón de 35 años y mujer de 31 años) y dos menores (nena de 8 años y nene de 5 años) precisó contar con un ingreso económico de 1162 pesos para poder cubrir una canasta de alimentos capaz de satisfacer un umbral mínimo de necesidades energéticas y proteicas –denominada Canasta Básica Alimentaria– y no caer bajo la línea de indigencia. Lo que marca una suba cercana al 2% respecto del costo de la CBA de noviembre.

En tanto, ese mismo grupo familiar debió tener un ingreso mensual de 4260 pesos para satisfacer un conjunto de necesidades alimentarias y no alimentarias consideradas esenciales (vestimenta, transporte, educación, salud, entre otras) para no caer bajo el umbral de la pobreza. En este caso la suba intermensual también se ubicó en un 2%.

En Ushuaia, el costo de la CBA subió un 2%, ya que pasó de 1.141 pesos a 1.163. En tanto en Río Grande experimentó un incremento apenas por encima del 2%, lo que la llevó de 1.139 a 1.162 pesos.

En la capital provincial, para no ser considerada pobre, una familia requirió contar con un ingreso de 4.261 pesos, lo que representó un incremento del 1,91% respecto de los 4.180 pesos que precisaba en noviembre para no caer en esa categoría. Como contrapartida, en Río Grande la CBT experimentó una suba del2,03%, por lo que su costo pasó de 4.175 pesos a 4.260 pesos.

Cómo se miden pobreza e indigencia

La medición de la pobreza con el método de la Línea de Pobreza consiste en establecer, a partir de los ingresos de los hogares, si éstos tienen capacidad de satisfacer –por medio de la compra de bienes y servicios– un conjunto de necesidades alimentarias y no alimentarias consideradas esenciales.

El procedimiento parte de utilizar una Canasta Básica de Alimentos (CBA) y ampliarla con la inclusión de bienes y servicios no alimentarios (vestimenta, transporte, educación, salud, etcétera) con el fin de obtener la Canasta Básica Total (CBT).

Para definir la Canasta Básica Alimentaria se toma como unidad de referencia el costo que demanda cubrir la necesidad energética (2700 kcal) para un hombre adulto, entre 30 y 59 años, de actividad moderada. Dado que los requerimientos nutricionales son diferentes según la edad, el sexo y la actividad de las personas, sobre ese valor de referencia se establecen relaciones en función del sexo y edad para establecer las equivalencias nutricionales.

La tabla de alimentos que conforman la CBA para un adulto de referencia contempla los siguientes productos (expresados en gramos): Pan, 6060; galletitas saladas, 420; galletitas dulces, 720; arroz, 630; harina de trigo, 1020; otras harinas (maíz), 210; fideos, 1290; papa, 7050; batata, 690; azúcar, 1440; dulces, 240; legumbres secas, 240; hortalizas, 3930; frutas, 4020; carnes, 6270; huevos, 630; leche, 7950; queso, 270; aceite, 1200; bebidas edulcoradas, 4050; bebidas gaseosas s/edulcorar, 3450; sal fina, 150; sal gruesa, 90; vinagre, 90; café, 60; té, 60 y yerba, 600 gramos.

El valor de referencia de la CBA de octubre para el aglomerado Gran Bueno Aires fue de 155,9 pesos, en tanto la de Tierra del Fuego de 376,8 pesos.

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